Viernes, 28 de Abril de 2017 Actualizado: 14:00 h.

In memoriam de Paco Nieva

¿Pero qué cuenta este hombre? ¿Quién es? ¿Qué dice? Estas podrían ser las preguntas que se hiciera un lector de teatro que se acercara a un texto de Francisco Morales Nieva. ¿Es esto Valle-Inclan, o una versión barroca del teatro absurdo de Ionesco a camino entre Arniches y Artaud? Pues no, señor, nada de eso; esto es Paco Nieva. Ni más ni menos. Es como escuchar una seguidilla manchega al piano bajo una bóveda de Tiépolo en la decadente y neorrealista Venecia viscontiana. Es decir, barroco puro, gótico aprendiz, o mejor, Escarlati con una letra que reza así: “En el cerro las Varas dijo Mondoyo / la mujer y el majuelo me echan al hoyo”. La idea no es mía, es una paráfrasis de un apunte nievano (un poco barroco, como Nieva mismo).