Viernes, 21 de Julio de 2017 Actualizado: 16:36 h.

La educación que necesitamos

Habría que empezar por precisar en título de este artículo que, de manera originaria, era "la educación que queremos." Obviamente ese escenario educativo está, si cabe, mucho más lejos que el de la "educación que necesitamos" que, de por sí y debido a los diferentes gobiernos y medidas que no ayudan, o que directamente van en contra, no es sencillo pero sí realizable.

24 de enero

Si 20 años no son nada, cuarenta deben ser incluso menos. Conseguirla costó esfuerzo, sudor y, por supuesto, sangre. 40 años después no podemos jugar a pensar que siempre estuvo aquí ni que la trajo este o aquél ministro, presidente de partido o similar. La gente la ganó y, si no la cuidamos, se pone mustia, fea y puede morir.

No son errores, es estrategia

A veces hay que dejar unos días, unas semanas, antes de escribir sobre temas concretos y, sobre todo, organizar despacio los pensamientos que le llegan a uno a la cabeza. Todo esto a cuenta de las diversas declaraciones que tuvimos que leer tras el atentado de Alemania y que, por desgracia, es un algo que, aunque no hagamos ahora memoria de lo leído y escuchado en esta u otras situaciones, se repite. Las últimas, y a las que se hace referencia, podrían ser las de Dolores Merino (concejala del PP en el Ayuntamiento de Ciudad Real que vinculó refugiados y dichos atentados) o Andrea Levy (vicesecretaria de Estudios y Programas del PP y que criminalizó a toda la civilización islámica). Pero podríamos mencionar otras de Xavier García Albiol, Mario de la Fuente, etc…

Negar la evidencia

Aunque despacio, poco a poco vemos cómo se va instalando en el debate político una evidencia: existe la pobreza energética. Vaya por delante que, si bien creo “las pobrezas” no son estantes separados y que existen todos los tipos por una misma razón: hay desigualdad social que genera que haya personas que no pueda tener condiciones de vida dignas y esto se traduce, en distinto grado y según las circunstancias concretas, desde no poder acceder a una vivienda o hacer frente al alquiler o hipoteca hasta no poder mantener el hogar en una temperatura óptima. Todo, absolutamente todo, es producido por unas condiciones laborales de vergüenza que hacen que los trabajadores se enfrenten a las distintas problemáticas que de ello se derivan. Dicho esto, es importante dar algunos datos para poner luz sobre la pobreza energética de manera concreta.

Perdida la inocencia...

Yo sé que muchos no la perdieron ayer, ni esta semana, ni hace un mes. La inocencia se fue hace tiempo y dejó paso a otras cuestiones. El posibilismo, el mal menor, el "qué vamos a hacer."

¿Cuándo se decidió que seríamos vuestro basurero?

La pregunta que cada vez más ciudadanos de esta región se hacen es clara y directa: ¿los incendios de residuos altamente tóxicos producidos con escaso margen de tiempo en las localidades de Seseña (Toledo) y Chiloeches (Guadalajara) son hechos accidentales? ¿Mantienen, en caso de que no sean meras coincidencias, algún tipo de relación? Aparentemente son hechos aislados motivados por la casualidad y simplemente unidos por la toxicidad de los residuos, la peligrosidad de los incendios y el carácter mediático que han tenido. Pero, ¿y si no hay que hablar, en este caso concreto, de casualidad sino de causalidad?

La España real

No nos cansamos de ver y escuchar durante estas semanas los “avances” que la economía española está viviendo. La mejora de los datos macro económicos, del desempleo registrado, los productos interiores y las tasas (previstas) de crecimiento… una serie de números, de grandes o grandísimos números, que intentan, sin duda, vender el camino de la recuperación económica como un hecho incontestable que salta a la vista de la ciudadanía.

Tremenda falta de vergüenza pasada y presente

Estos días estamos conociendo el informe que se ha realizado en Inglaterra sobre la Guerra de Irak de 2003, la auspiciada por países como EEUU, Reino Unido y España. En primer lugar, merece mención especial que da envidia que se puedan conocer, mediante este tipo de informes, lo sucedido realmente durante aquéllos meses, caiga quien caiga. Algo así, hoy por hoy, sería imposible en España y, por desgracia, me temo que lo será en los próximos años visto el camino político que nos resistimos a abandonar.