viernes 21.02.2020

Veraneando en la juventud

Ya nos encontramos en otoño y el verano ha acabado para desgracia de unos y fortuna de otros. El verano es esa etapa del año en el cual supuestamente todos estamos en la playita bebiendo cerveza y pasándolo bien en el chiringuito. Pero en realidad, ¿cómo es la mayoría de los veranos para la juventud trabajadora y estudiantil?

La ideología del poder vende que los veranos son tiempo de disfrutar, de viajar a otros países y aprender lenguas, en definitiva, una gran etapa del año, lo más parecido al paraíso terrenal. Pero nada más lejos de la realidad, el verano para la mayoría de la juventud no es viajar, disfrutar, playa o vacaciones a lugares exóticos.

Los veranos para la juventud trabajadora suele pasarse de dos formas, la primera es sencilla si tenemos suerte entramos a trabajar en cualquier sitio para poder arrimar el hombro y ayudar a la economía familiar, a la vez que ahorramos para pagar nuestros estudios. La mayoría de los trabajos que solemos encontrar la juventud son precarios y a media jornada, pero rara vez se acaba trabajando las horas que se firman en el contrato (si hay contrato). El otro caso de pasar el verano que por desgracia es el más común es el de estar desempleado pasando un verano interminable, recordemos que nuestro región sufre un 58,7 de paro juvenil.

Creo que dista mucho de eso que nos venden los anuncios de cerveza, de un verano donde reina la fiesta y el disfrute. La realidad es poco trabajo y malo,  y aquellos que no lo tienen están agobiados porque no saben qué hacer con su vida y sufren la rutina de no saber qué hacer. Pero bueno siempre nos pueden vender que somos una generación ni-ni, que nos quejamos por vicio, que tenemos todo en la vida y que no tenemos necesidad de quejarnos. Esta consigna es la que más rabia me produce porque la realidad vuelve a ser distinta, somos la generación sin-sin, sin trabajo y sin futuro.

Nuestros padres y madres lucharon mucho para que nosotros hoy tengamos una vida mejor. Su lucha no ha sido en vano, pero no ha sido suficiente. Desde el poder dominante se vendió que las ideologías habían pasado a los anales de la historia, pero vaya contradicción solo pasaban a la historia las ideologías socialistas que defendían a los trabajadores, las liberales y conservadoras se establecían como dominantes.

Mi generación se ha criado escuchando la famosa frasecita “de que te quejas si te lo han dado todo”, ahora ya hemos crecido, nos hemos convertido en adultos y nuestra frase es “porque no luchas si te lo han quitado todo”.

Sin un cambio de sistema económico todas las generaciones futuras estarán en constante lucha contra el poder por sus derechos. Nuestra generación le toca dar esa batalla y ganarla porque no queremos ser una generación sin-sin o que las futuras lo sean.

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