Lunes, 18 de Junio de 2018 Actualizado: 19:26 h.

'Masterbación': hacerse un máster a sí mismo por el puro placer de tenerlo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. EFE/Archivo
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. EFE/Archivo

No, no me he equivocado de título, pero antes de continuar, dejadme que os diga que la masturbación es la práctica que tenemos casi en exclusiva los seres humanos, y por la cual, tanto varones como mujeres, estimulamos nuestros órganos genitales entre otras partes de nuestro cuerpo, buscamos el conseguir placer sexual, pudiendo llegar o no al orgasmo. La masturbación puede ser un acto en solitario o sobre el cuerpo o los genitales de otra persona, del mismo o diferente sexo.

El culto al onanismo es algo tan ancestral como que el homo sapiens anda erguido y, también, una práctica que adquirimos totalmente beneficiosa por el conocimiento personal del propio cuerpo y nuestras necesidades, además de que este conocimiento luego podemos transmitirlo a nuestras parejas sexuales.

Ese gusto por la búsqueda de placer individual que, incomprensiblemente, muchas y muchos humanos reprimen bajo el concepto de culpa que emana de la confesión religiosa que practican y que al parecer lo trasladan a otra práctica, que también busca placeres individuales…

El término 'masterbación', acuñado por el gran Luis Piedrahita, (la RAE -en ese intento de ir a la par del avance la sociedad- lo incluirá dentro de muchos años con el significado de: “dícese del acto de hacerse un máster a sí mismo por el puro placer de tenerlo”) es esa práctica habitual entre unos cuantos que, casualidades de la vida, pertenecen a un mismo partido político que está enfangado hasta las cejas de corrupción, y por la cual unos personajes, públicos y no anónimos, se auto consuelan llenando sus currículos de títulos y diplomas comprados al mejor postor y que no les son necesarios en absoluto… Porque esa es la clave del acto de 'masterbarse', que no los necesitarán nunca. ¿O alguien cree que la señora presidenta ‑Cristina Cifuentes‑ o el señor diputado ‑Pablo Casado‑ necesitan inflar sus currículos con títulos y formación para “prosperar” en la vida? No.

Se puede llegar a entender, sin compartir, que alguien que lleva mucho tiempo en el paro y que no tuvo oportunidades en etapas anteriores, en su desesperación y en la de su familia, pueda llegar a plantearse comprar un diploma falso de secundaria con el que acceder a algún puesto de trabajo sin cualificar (…investiguen en Internet), pero lo que no se alcanza a comprender es que esta gente que tiene la vida resuelta desde antes de nacer, que llegan a la política por casta familiar y padrinos alegres, que no saben lo que es la vocación de servicio público, que saben de antemano que siempre tendrán un sillón donde sentarse, recurran a estas prácticas ilegales que no necesitan en absoluto.

Así que solo queda la teoría 'masterbatoria': lo hacen porque pueden, porque piensan que gracias a ese aura de poder en el que se envuelven jamás les pillarán… Ese poder (esa erótica del poder) les hace creerse invencibles, y eso les pone, y mucho. Les excita y se excitan pensando que pueden hacer lo que quieran solo por el hecho de tener dinero e influencias. Ahí es donde encuentran ese placer sexual que reprimen socialmente. No necesitan el diploma del máster, pero lo consiguen sólo por el placer de tenerlo, de exhibirlo, de poder decir que son muy cultos y muy cultas, que tienen mucha formación que supuestamente les justifica en los cargos. Todo es mentira, todo son caretas, todo son engaños, se destapan a cada paso que dan pues tener un trozo de papel que diga que tienes tal o cual formación no garantiza sapiencia en absoluto, más bien lo contrario, una ignorancia absoluta por las formas y los modos de conseguirlo... por supuesto, sin esfuerzo alguno.

El problema de la 'masterbación'  (al igual que con la masturbación física) es que ambas son actos finitos. Se acaban. Durante el tiempo en que una o uno se 'masterba', se siente bien, a gusto consigo mismo, se cree que la sensación no acabará nunca, son felices, pero la 'masterbación' y la masturbación duran lo que duran. La segunda acaba con el orgasmo y luego viene la fase de relajación. La primera se acaba cuando te pillan, y entonces no te queda otra que dimitir e irte a casa… y ahí sí, igual dejarse llevar por el placer onanista para conseguir llevar lo mejor que puedan los juicios mediáticos, sociales y judiciales que están a punto de empezar…


Pablo Ortiz García
Sexólogo

 

Posdata: Visto lo visto en las últimas horas, habrá que revisar muy bien los currículos y formaciones de muchos correligionarios de la presidenta y el diputado, al parecer el acto de 'masterbarse' estaba muy extendido entre sus filas... Lo individual se ha convertido en lo colectivo y se contagiaron de placer en una especie de orgía desmesurada por ver quien conseguía más y mejores papeles falsos con los que adornarse socialmente.