lunes 10/8/20

Escraches antiabortistas

No son nada nuevo desde el año 1976, los conflictos, manifestaciones, encierros, detenciones y escraches en torno a la interrupción voluntaria del embarazo.

"Yo también he abortado" recordemos, fue el lema de la campaña de desobediencia civil puesta en marcha en octubre de 1976 por la Coordinadora feminista estatal, exigiendo la libertad de las mujeres (y un hombre) detenidas en Basauri. Asimismo se producen en numerosas ciudades manifestaciones y encierros en apoyo a las “once mujeres de Bilbao”. En el año 1976 morían entre 200 y 400 mujeres según datos del Tribunal Supremo y  la mayoría, sufría las consecuencias de una aborto ilegal realizado en condiciones sanitarias inadecuadas como infecciones graves del tracto genitourinario que tenían consecuencias en su vida sexual y reproductiva, todas, mujeres de las clases populares porque las que tenían dinero iban a abortar a Londres, claro.

Con el lema: mi cuerpo es mío, se reclamaba que se pudiera acceder de manera fácil y gratuita a los anticonceptivos y la información sexual con el fin de evitar la gran mayoría de los abortos. En 1978 la campaña Por una sexualidad libre, reivindicaba, entre otras cosas, anticonceptivos y aborto libres a cargo de la Seguridad Social.

La primera ley del aborto de la democracia fue aprobada en 1985, despenalizaba el aborto en caso de malformación física del feto, violación o peligro para la salud de la madre. Una ley a todas luces insuficiente. Desde el principio en los centros de la red sanitaria pública no se podía abortar y los centros acreditados para la práctica de aborto fueron el blanco de los ataques (pintadas, esraches a las mujeres, rezos… ) de los sectores conservadores antiabortistas. Eso ocurría antes, y ahora también, aunque con menos insistencia, quitando lo ocurrido en los últimos meses.

En 1992 el Parlamento Europeo aprueba una resolución solicitando al Gobierno español que cesen las persecuciones, detenciones, juicios, etc., por aborto. El Gobierno socialista presenta un informe en el que considera necesaria la reforma de la ley de 1985. Pero hay que esperar hasta 1994 cuando el Gobierno introduce un cuarto supuesto de despenalización: las causas económicosociales aunque no se llevó a las Cortes para su discusión. Los Gobiernos del Partido Popular no hacen nada ni para derogar ni para cambiar la ley. Hay que esperar al gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando la ley de Salud Sexual y Reproductiva de diciembre del 2009 fija un plazo de aborto libre hasta la semana 14 de gestación.

Desde que entró dicha Ley en vigor en el 2010, a pesar de las reformas que quiso sacar adelante, Alberto Ruíz Gallardón, el debate retorna a los primeros años 70, ¿aborto sí?, ¿aborto no?. La reforma de la ley no se llevo a cabo por la presión social y llevó al ministro a la dimisión el 23 de Septiembre del 2014.

Resulta inadmisible, que en todos estos años, desde las Instituciones Públicas, no se  haga nada para acabar con las humillaciones que sufren miles de mujeres en nuestro país y región, por el hecho de tener que interrumpir su embarazo, al ser derivadas a clínicas privadas - por el derecho de objeción de conciencia esgrimido por muchos médicos a la no realización de abortos en el sanidad pública-y que caiga en silencio éste problema, hasta que algún medio de prensa decida sacarlo a la luz, como ha ocurrido en lo últimos días en las clínicas de Albacete y Miguelturra.

Desde Podemos Castilla-La Mancha, exigimos a la Junta de Comunidades, que aborden el  asunto, lo antes posible, y a través de nuestra Sanidad Pública, evitando la derivación a clínicas privadas. No podemos permitir, que se siga coaccionando a las mujeres y que la libertad por el derecho a decidir, se vea insultada, en nuestra Democracia. Debemos construir desde los valores, de la solidaridad, los pilares que sostienen un Estado, que respete la dignidad de las mujeres, en temas tan sensibles como la interrupción voluntaria del embarazo. Ofreciendo desde las instituciones públicas, la cobertura sanitaria necesaria, en todo sus ámbitos.

En pleno siglo XXI debemos garantizar la libertad de las mujeres para decidir sobre su cuerpo y debemos hacerlo desde el amparo de la Ley que debe de proteger a día de hoy a todas las Mujeres de nuestro país.

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