Imprimir

Un debate 'a cinco' que se presumía trascendental para Castilla-La Mancha se salda sin salir de lo esperado

S. Jiménez | 21 de mayo de 2019

Daniel Arias (Vox), José García Molina (Unidas Podemos), Emiliano García-Page (PSOE), Francisco Núñez (PP) y Carmen Picazo (Cs). Foto: Ismael Herrero/EFE
Daniel Arias (Vox), José García Molina (Unidas Podemos), Emiliano García-Page (PSOE), Francisco Núñez (PP) y Carmen Picazo (Cs). Foto: Ismael Herrero/EFE
  • Durante casi dos horas los candidatos del Partido Socialista, Partido Popular, Unidas Podemos, Ciudadanos y Vox han protagonizado en la Castilla-La Mancha Media el primer debate electoral de la historia de la televisión autonómica.
  • Pocas propuestas concretas, respeto sin miras a los tiempos acordados y algún encontronazo, marcan este debate a seis días de los comicios regionales.

TOLEDO.- Un debate de tono moderado, con alguna salida de tono, aunque cada uno de los candidatos representando el papel que de ellos se esperaba. Así se ha desarrollado este lunes el primer debate entre aspirantes a la Presidencia de la Junta organizado por la televisión autonómica castellano-manchega.

Un debate a cinco en el que se ha notado la falta de rodaje de algunos, las tablas de otros y las ganas de quedar por encima de algún otro, que sin embargo ha terminado presentándose, nombre y apellido incluido, para aquellos que todavía no tienen presente quién es y por qué partido se presenta el próximo 26 de mayo.

Árbitro de este debate la periodista toledana Sonia Trigueros, a quien no ha temblado la voz para marcar los tiempos y cortar las intervenciones si los candidatos ya habían agotado sus minutos, pero que también se ha visto obligada a 'invitar' a algunos de ellos a tomar la palabra para dar uso así a sus preciados segundos.

Una cita en las que los candidatos de los cinco partidos que obtuvieron más votos en las elecciones generales del pasado 28 de abril en la región -PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox- han tenido la oportunidad de exponer a grandes rasgos sus propuestas y valorar la gestión realizada en los últimos cuatro años.

Una gestión que el candidato a la reelección, el socialista, Emiliano García-Page, se ha esforzado en mostrar como aval del trabajo realizado a lo largo de esta legislatura para recuperar lo que fue "destrozado" durante la anterior y el cumplimiento del compromiso adquirido en ese sentido. "Hace cuatro años prometí un gobierno limpio", una recuperación de lo perdido "en empleo, sanidad, educación y dependencia", así como la defensa de los intereses de Castilla-La Mancha "por encima de lo que dijera mi partido", recordaba Page.  Una labor de reconstrucción para la que necesita "ocho años", por lo que ahora pide a los ciudadanos que le den los próximos cuatro "para poder terminar el trabajo".

Subrayaba García-Page los logros conseguidos en materia de creación de empleo, del "incontestable" crecimiento experimentado por la región, la recuperación en materia sanitaria, educativa o de diálogo social.

Un discurso que el socialista iba jalonando con algunas de las iniciativas contempladas en su programa electoral, como la creación de 100.000 empleos en los próximos cuatro años, mantener estable la presión fiscal o la petición de un acuerdo en materia de agua.

Intervenciones interrumpidas la mayoría de las veces por parte del candidato de los 'populares', Francisco Núñez, quien desplegaba un variado abanico de estrategias para robar protagonismo, desde las repeticiones, como si de un 'mantra' se tratase, del "nadie cree su palabra" al intento de golpe de efecto echando mano de una información dirigida del digital de Inda, pasando por la socorrida foto de Page durante la entrega de unos premios junto a una mujer con niqab.

Pero el candidato del PP también llevaba en su carpeta alguna foto para otro de los candidatos, en concreto para el vicepresidente segundo del Gobierno y candidato de Unidas Podemos, José García Molina, a quien ha sacado la foto de su reunión con Oriol Junqueras en septiembre de 2017.

Por su parte, la candidata de Ciudadanos, Carmen Picazo, elegía en esa estrategia de apoyar su discurso con algo más visual, echar mano a diversos gráficos, mientras que el candidato de Vox, Daniel Arias, apenas salía de su guion basado en la enumeración de propuestas -buena parte de carácter general, aplicables a cualquier otro punto del país- en un tono plano.

A pesar de lo poco variado del discurso, a lo largo del debate se han podido ver también algunos encontronazos como el que han protagonizado el presidente del Gobierno y candidato a la reelección, Emiliano García-Page, y su vicepresidente segundo y candidato de Unidas Podemos, José García Molina, cuando éste reprochaba al primero haberle tenido que sacar "con tirabuzón" cuestiones como la paga de los meses de verano a los interinos, a lo que el socialista respondía tajante recordándole que fueron ellos quienes votaron en contra de un presupuesto ya pactado, "solo por querer entrar en el Gobierno".

Un punto al que se llegaba tan solo unos segundos después de que García-Page arremetiera contra García Molina echándole en cara su polémica propuesta de "priorizar el acceso al empleo público" a los castellano-manchegos. Una iniciativa, la de convocar oposiciones "para los empadronados en la región", que ha sido duramente criticada por sus socios de coalición, Izquierda Unida, y por los sindicatos, que la han tachado de "xenófoba" y "anticonstitucional", y que que en su caso no le habría permitido al propio García Molina "ser profesor de la UCLM", le ha recalcado el líder regional de los socialistas.

Un golpe bajo del que García Molina ha salido como ha podido, recriminando a Page el equivocarse al fiarse de quien "no entiende" su propuesta y asegurando que "no se ha propuesto excluir a nadie", sino que al igual que ocurre en otras comunidades "haya una diferencia en el baremo".

Pero uno de los momentos más tensos se ha vivido en una de las ocasiones en las que el candidato del PP, Francisco Núñez, intentaba atacar a García-Page acusándole de falta de credibilidad. Ha sido entonces cuando el candidato del PSOE le ha reprochado la nula credibilidad tanto de él como de su antecesora, María Dolores de Cospedal, y le ha preguntado "por qué se avergüenzan" de ella. Pregunta que ha quedado sin respuesta, puesto que Núñez ha hecho oídos sordos a la misma y ha preferido salir por la tangente asegurando que él había acudido al debate a "hablar de futuro".

Aunque con un perfil mucho más bajo también se han producido algunos 'choques' entre el candidato de Unidas Podemos, José García Molina, y la candidata de Ciudadanos, Carmen Picazo, a quien reprochaba su "carta a los Reyes Magos" en materia sanitaria, Tercer Sector, dependencia y mujer. Comentario al que Picazo respondía poco después con un 'toque'  al líder de la formación morada, recordándole que "la política de mujer" no debe ser solo "de pancarta", sino que también precisa de dotarla presupuestariamente.

Pequeños encontronazos que animaban algo un debate, sumido en algunos momentos en la impresión de que estaban allí sin más pena ni gloria que cubrir el expediente y salir lo menos tocado posible de esta cita.

EMPLEO E INDUSTRIA

Comenzaba el debate hablándose de empleo e industria, coincidiendo todos los candidatos en la apuesta por la estabilidad y la creación de puestos de trabajo, aunque con recetas distintas para ello.

Mientras García-Page subrayaba los avances conseguidos en los últimos 4 años, tras la "precarización absoluta" en la que el PP sometió a la región, reconocía que aún queda mucho por hacer, pero que el problema no se arregla "con funcionarios" y comprometía la creación de más de 100.000 empleos en la próxima legislatura, desde el PP Núñez atribuía los logros conseguidos en esta materia al presupuesto nacional aprobado por su partido.

Por su parte el candidato de Unidas Podemos, además de apuntar algunas de sus propuestas, como la cuota cero para autónomos -coincidente con Vox- o las "medidas positivas para los opositores de Castilla-La Mancha", señalaba que escuchar a Núñez hablar de empleo digno "causa sonrojo, por no decir risa", cuando durante su gobierno se dedicaron a "explotar a la gente y convertir Castilla-La Mancha en un vertedero".

Picazo por su parte echaba mano de los gráficos para ilustrar la situación del empleo en la región, y proponía la eliminación de trabas burocráticas y rechazaba los planes de empleo de los ayuntamientos desarrollados hasta ahora, con seis meses de trabajo "sin formación alguna" y otros seis meses de subsidio.

El candidato de Vox, por su parte, abogaba por suprimir las trabas burocráticas y apostar por el turismo y "una promoción digna de Castilla-La Mancha" para crear riqueza y empleo.

SANIDAD

Cumplido el tiempo, con los cronómetros a cero de todos los candidatos, se daba paso a uno de los bloques más destacados, el de la Sanidad y los servicios sociales.

Materia en la que abría boca García-Page, señalando no esperar una petición de disculpas "por el destrozo" que hizo Cospedal, bajo cuyo gobierno se llegó a insultar a los profesionales "diciendo que dormían en las guardias", "se paralizaron obras, restringieron las pruebas del talón y se echó a la calle a más de 3.000 personas". Pese a ello, el candidato socialista subrayaba "lo mucho que se ha hecho", reconociendo además lo que "queda por hacer".

Una visión no compartida por Núñez, para quien la Sanidad en Castilla-La Mancha "está peor que nunca", debido a la "continua negación de la realidad" por parte del Gobierno.

Un nuevo enfrentamiento a costa de la Sanidad que reprochaba por su parte la candidata de Ciudadanos, Carmen Picazo, quien criticaba que tanto socialistas como 'populares' durante sus mandatos hayan "camuflado" datos sobre las listas de espera. Para la formación naranja es algo que "no puede permitirse", por lo que apuesta por "saber dónde está el problema y arreglarlo", y si para ello hace falta "reducir partidas superfluas para invertir en Sanidad", asegura que no le temblará la mano.

García Molina por su parte iba un paso más allá y aseguraba que el próximo 26 de mayo "se vota Sanidad pública sí o Sanidad pública no", ante lo que manifestaba su intención de defender la "joya" que es la salud pública "frente a quienes quieren hacer de la salud sus negocios".

Y mientras unos y otros se enzarzaban en datos, reproches, críticas de estar "en los mundos de Yupi", de haber votado en contra de ayudas para los niños con cáncer, cual "riña de recreo" se tratase, el candidato de Vox además de ofrecer su receta para acabar con las listas de espera, cerraba el bloque apuntando su "defensa de la vida desde la concepción a la muerte natural y la dignidad de la persona", y que la gente "pueda morir en su casa".

EDUCACIÓN, CULTURA E IGUALDAD

Así se daba paso al bloque de Educación, Cultura y Juventud, en el que la candidata de Ciudadanos dejaba un mensaje claro: "Basta ya de profesores de usar y tirar". Una clara declaración de intenciones de Picazo, quien consideraba que para que haya una educación pública de calidad es necesario que se hable de los profesores y se les dé "el lugar preponderante que merecen".

Docentes sobre los que se habló de la excesiva burocratización que sufren, de los 6.000 despidos en la época de Cospedal y de las propuestas para reducir la tasa de interinidad, que dieron paso a que los partidos dejaran clara cuál es su apuesta en materia educativa. Desde Vox aseguran creer "en la educación pública, concertada y privada" para lo que proponen el 'cheque escolar' que permita a los padres elegir a qué tipo de centro llevar a sus hijos, a García Molina que defendía una escuela pública "que merece mucha más inversión y esfuerzo" -incluyendo la universitaria- , mientras desde el PP Núñez abogaba por esa educación pública "sin renunciar a la concertada".

Se hablaba también en este bloque de la Universidad regional, de la investigación y el deporte, pero también de educación inclusiva. Lo hacía el candidato de Vox, Daniel Arias, quien aseguraba que "no se puede tratar a todos los alumnos por igual" y que los colegios "no pueden asumir todos los casos". "La inclusión es buena", señalaba, pero es necesario "ir dotando paulatinamente a los centros", por lo que abogaba por que los padres puedan elegir de momento "entre centros de educación especial o centros normales".

Este bloque se cerraba con una defensa por parte de Arias de la "igualdad de deberes, obligaciones y derechos para todos, mujeres y hombres", a lo que respondía Page recordándole que es difícil hablar así "cuando no se cree en la igualdad".

AGRICULTURA, AGUA Y TOROS

Llegaba el momento de la publicidad, una pausa para recuperar fuerzas y se retomaba el debate con la agricultura, el problema del despoblamiento y los trasvases encima de la mesa.

Coincidencia entre varios candidatos en la necesidad de implementar medidas fiscales que faciliten la vida y la actividad de quienes viven de la agricultura y la ganadería, como vía también para fijar población en el medio rural.

Algo de tono subió el debate cuando se entró a hablar del agua, de la política trasvasista y de lo que han defendido unos y otros desde el Gobierno y la oposición.

Un enfrentamiento dialéctico en el que el candidato del PP acusaba al presidente del Ejecutivo de "mercadear con el agua" y le reprochaba no haber pedido a Sánchez el fin del trasvase durante el mitin celebrado el día antes en Albacete. Por su parte García-Page insistía en que su Gobierno ha recurrido todos y cada uno de los que se han aprobado en esta legislatura, tanto con Rajoy como con Sánchez, frente "a Cospedal que no recurrió ni uno" y recordaba que se ha ganado una sentencia del Supremo que "marcará un antes y un después".

Por su parte desde Vox, Daniel Arias defendía la aprobación de un plan hidrológico nacional que  "vertebre todo el agua de España", puesto que "los recursos son de todos los españoles", al tiempo que planteaba una revisión de los acuíferos y pozos "para crear nuevas superficies de regadío".

Desde Ciudadanos Picazo abogaba por un plan nacional del agua y subrayaba que además del debate trasvase sí o trasvase no, debería centrarse la acción en otras líneas como "la reutilización del agua".

Un bloque en el que no faltaron tampoco las propuestas controvertidas, como el parque temático sobre la tauromaquia que plantea Vox, para "amar y conocer la historia y la cultura del mundo del toro". Medida que acompañan de una ley de protección de la Tauromaquia y otra para promover y fomentar la caza como motor económico.

POLÍTICA FISCAL

Para el último bloque se dejaban las propuestas y el debate en materia de fiscalidad, con la promesa de Vox de acometer, en caso de llegar al Gobierno, "la rebaja fiscal más grande que ha habido en la historia de Castilla-La Mancha", para lo cual proponen una reducción del gasto político del 30 por ciento y la gestión por parte de funcionarios de carrera.

Propuesta a la que sus adversarios no hacían el menor caso. Frente a ello el candidato de Unidas Podemos recordaba que Castilla-La Mancha recibe cada año 1.200 millones menos de los que le corresponderían para financiar sus servicios, al tiempo que defendía una fiscalidad progresiva y que se adecúe a la realidad de la región.

Una línea en la que coincidía con el candidato socialista, quien manifestaba su intención de mantener congelada la presión fiscal, sin pedir un mayor esfuerzo a los ciudadanos. Al tiempo que criticaba que haya quien "regale todo y al mismo tiempo esté pidiendo que se lo dé el Estado".

Del otro lado los candidatos del Partido Popular y Ciudadanos, que al igual que Vox, abogan por una bajada de impuestos. Medida que para Núñez es "vital" en estos momentos, mientras que Picazo reclamaba una financiación "más justa y transparente", comprometiendo además que "por cada euro que Sánchez suba, en Castilla-La Mancha se bajará un euro". Y es que, aseguraba, "Ciudadanos será el salvavidas naranja de las familias".

Supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, bajadas del IRPF o la reducción del impuesto de actos jurídicos documentados, son algunas de las recetas planteadas desde la derecha. Una rebaja fiscal que el candidato de Vox llegaba a cifrar en 651 millones que, explicaba Arias, saldrán de la reducción del gasto político y de las subvenciones a asociaciones ideologizadas.

Frente a las críticas de Molina quien recordaba al candidato de Vox que la rebaja fiscal generalizada no afecta igual a quien tiene un euro que a quien tiene un millón, Arias respondía que su propuesta es "para toda la gente, ni ricos, ni pobres ni mediopensionistas", puesto que "el dinero no es una tarta que se reparte", sino que "se crea".

Demagogia que era contestada por el presidente García-Page, al tiempo que defendía una progresividad fiscal, "para que no haya desigualdad".

PACTOS

Antes de cerrar el debate con el minuto de oro de cada uno de los candidatos, y por acuerdo de los partidos, se abría un turno para hablar de posibles pactos electorales. Un argumento en el que quien más y quien menos lo único que dejaba claro es con quién no se sentará a negociar en ningún caso tras el 26 de mayo.

El primero en intervenir era el socialista Emiliano García-Page, quien destacaba su carácter "moderado" por definición y la capacidad de llegar a acuerdos demostrada a lo largo de esta legislatura, aunque -reconocía- "no es lo mismo pactar porque no te quede más remedio". Por ello apuesta por gobernar en mayoría y "sin tener que pagar peajes".

Por su parte el candidato de Unidas Podemos aunque apuntaba que le gustaría gobernar en solitario, reconocía que "el tiempo de las mayorías absolutas ha pasado", imponiéndose el de la negociación y los acuerdos. Algo en lo que tiene claro que su coalición "no va a permitir ni por activa ni por pasiva que gobiernen las derechas en Castilla-La Mancha", por lo que son "garantía para conformar un gobierno de progreso". Apelaba así a "los socialistas de corazón" para que el domingo les den su voto "y el gobierno no gire a la derecha", concluía García Molina.

El candidato de Vox, por su parte, subrayaba que "todo aquel voto a Vox no irá ni a socialismo ni a comunismo", al tener claro que no quieren que gobierne la izquierda.

La candidata de Ciudadanos, Carmen Picazo, reclamaba que tras el enfrentamiento entre PP y PSOE que ha situado a la región en el vagón de cola ha llegado del momento de "salir a trabajar". Por ello aseguraba que si el 26 de mayo recibe la confianza de los ciudadanos, "y da la suma para el cambio" -precisaba- "se reforzará la comunidad contra los sablazos de Sánchez y contra la alianza de sus socios que quieren romper nuestra comunidad".

Por su parte Núñez aseguraba tener claro que va a pactar "con los castellano-manchegos", pero no "con quien se sienta con quien hoy está encarcelado" -en alusión a García Molina y su reunión con Junqueras- ni "con quien aplaude tratos vejatorios hacia las mujeres" -refiriéndose a la foto de Page junto a una mujer cubierta de pies a cabeza durante la entrega de unos premios-. Dejaba así el candidato popular la puerta abierta a negociar tanto con Ciudadanos -formación con la que mantenía distancias y un trato suave durante el debate- como con Vox.

MINUTOS DE ORO

Se ponía fin al debate con el minuto de oro de cada uno de los candidatos. Emiliano García-Page aprovechaba sus 60 segundos para volver a pedir otros cuatro años que le permitan terminar de reconstruir la región; así como "estabilidad", de modo que en el gobierno "no se cuele quien no está previsto, la extrema derecha".

Por su parte José García Molina se dirigía a quienes aún no han decidido su voto, subrayando que "no es lo mismo quien gobierne". Reconocía que su formación ha cometido "errores" y "hemos aprendido de ello", por lo que apelaba a "las gentes de izquierdas" a estar "más unidas que nunca".

El candidato de Vox, Daniel Arias, realizaba un alegato para convertir las comunidades autónomas en el "dique de contención" del gobierno socialista de Sánchez, permitiendo que "Castilla-La Mancha vire hacia la libertad".

Desde la formación naranja, Carmen Picazo subrayaba que votando a Ciudadanos el próximo domingo, los ciudadanos están votando "modernidad", en el futuro para una Castilla-La Mancha "del siglo XXI", para lo cual aseguraba que se rodeará "del mejor equipo posible".

Cerraba el turno de intervenciones con su minuto de oro el candidato del PP, Francisco Núñez, quien tras recordar su nombre y apellidos, breve trayectoria política y orígenes, reconocía abiertamente que en su partido "hemos cometido errores", aunque "hemos aprendido la lección", por lo que se ofrece para emprender "un proyecto de cambio".

Se ponía pasada la medianoche el punto y final a un debate que prácticamente se convirtió en un cara a cara entre García-Page y Núñez, con el permiso de los otros tres candidatos.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/politica/debate-cinco-psoe-pp-up-cs-vox-presumia-trascendental-castilla-mancha-salda-sin-salir-esperado/20190521015053009653.html


© 2019 periodicoclm.es | Periódico de Castilla-La Mancha

Email: [email protected] | Teléfono: 644.883.242