martes 14.07.2020
COVID-19

La fase 2 de la desescalada se extiende desde mañana a toda la región

  • Toledo, Ciudad Real y Albacete dan un paso más en el proceso y se suman a las provincias de Cuenca y Guadalajara, que también se benefician de la flexibilización en las visitas a residentes en viviendas tuteladas y residencias para personas con discapacidad.
  • Para las residencias de mayores se mantiene la "restricción total" hasta "al menos" la fase 3 de la desescalada; se eliminan las franjas horarias de paseo en los núcleos urbanos de más de 10.000 habitantes y pueden reabrir los centros comerciales.
Las provincias de Albacete, Ciudad Real y Toledo pasan este lunes a la fase 2.
Las provincias de Albacete, Ciudad Real y Toledo pasan este lunes a la fase 2.

TOLEDO.- Toda Castilla-La Mancha se encuentra desde este lunes en la fase 2 de la desescalada, al avanzar a ella las provincias de Toledo, Ciudad Real y Albacete, después de que Cuenca y Guadalajara lo hicieran hace ya una semana.

Un paso más en el plan para la transición hacia una nueva normalidad al que además de las medidas generales que aumentan hasta un máximo de 15 personas en reuniones y se eliminan las franjas horarias, a excepción de las reservadas para los mayores de 70 años y personas vulnerables al virus, en las localidades con más de 10.000 habitantes -en el resto ya se habían suprimido-, el aforo en los lugares de culto aumenta hasta un máximo del 50 por ciento, y se procede a la reapertura de las grandes superficies comerciales, entre otras medidas, también se producen novedades en lo referente a las visitas a los residentes en viviendas tuteladas y centros residenciales de personas con discapacidad, así como para personas con trastorno mental y adicciones.

Una medida que no se extiende a las residencias de mayores, puesto que no será "al menos" hasta la fase 3 cuando se habilite esa posibilidad. Así lo recoge la resolución publicada el pasado viernes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, en la que se justifica esta decisión atendiendo a la "especial vulnerabilidad de las personas mayores respecto de las consecuencias de la infección por COVID-19" y la "gran incidencia" que en la región ha tenido en número de contagios y fallecimientos en este colectivo.

Se considera necesario "preservar la salud de las personas mayores y de los profesionales que les atienden", minimizando así el riesgo de nuevos brotes en estos centros "que pondrían en peligro la salud y la seguridad en la desescalada" de esta epidemia.

Es por ello que desde el Ejecutivo castellanomanchego se plantea un tratamiento diferenciado respecto de las personas mayores en centros residenciales, y mantener "la restricción total de visitas" tanto a las viviendas como a las residencias de mayores a todas aquellas personas "que no tengan relación profesional con el centro o sean estrictamente necesarias".

Sin embargo las restricciones se flexibilizan en el caso de las viviendas tuteladas y residencias de personas con discapacidad, trastornos mentales y adicciones, en los cuales sí se permiten en fase 2 las visitas, aunque cumpliendo determinados requisitos.

Entre ellos la resolución firmada por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, recoge que con carácter previo el centro deberá comunicar a la Delegación Provincial de Sanidad que cumple con los requisitos generales, que pasan por no haberse confirmado en ellos ningún caso de COVID-19 en los últimos 14 días y que ningún residente se encuentre en cuarentena por sospecha o contacto estrecha con alguna persona con síntomas o diagnosticada de infección por coronavirus.

Asimismo la visita se deberá concertar previamente con el centro o la vivienda tutelada, pudiendo acudir a ella únicamente una persona por residente.

Durante las mismas será obligatorio el uso de equipos de protección adecuados al nivel de riesgo, tanto por parte del visitante como del residente, y los centros deberán contar con procedimientos específicos para regular la entrada y salida de visitas, para evitar aglomeraciones.

Otras medidas que entran ya en vigor para toda la región, y que ya eran efectivas en Cuenca y Guadalajara, son el aumento del número de personas permitido en los velatorios, con un límite de 25 en espacios libres y 15 en espacios cerrados; la posibilidad de reanudar la actividad presencial en autoescuelas y academias, siempre que no se supere un tercio del aforo, y se posibilita también la celebración de mercadillos, limitando a un tercio los puestos autorizados y garantizando el mantenimiento de la distancia de seguridad.

Mayor flexibilización en las medidas decretadas por el estado de alarma ante la que se sigue reclamando responsabilidad ciudadana, prudencia y respeto a las medidas de distanciamiento social e higiene.

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