Domingo 19.05.2019
ELECCIONES AUTONÓMICAS

Las derechas podrían gobernar en Castilla-La Mancha si el 26M se repiten los resultados de las generales

  • Ciudadanos tendría la llave bien para un pacto a tres bandas con un PP que perdería la mitad de sus diputados y con una ultraderecha muy crecida, bien para que, por la izquierda, Emiliano García-Page pueda conservar la Junta.
  • Unidas Podemos se quedaría con un solo escaño y sería imposible repetir el gobierno de coalición con el PSOE en la región.
 

TOLEDO.- El Partido Socialista ha sido el claro ganador de las elecciones generales celebradas este domingo, y aunque precisará de apoyos para gobernar se da por hecho que, sea una la fórmula u otra, continuará en La Moncloa. Los resultados electorales han supuesto una ráfaga de optimismo de cara a los comicios europeos, municipales y autonómicos del próximo 26 de mayo, aunque si en algunas comunidades se aplicasen los resultados obtenidos este domingo, la historia sería distinta.

Uno de estos casos es Castilla-La Mancha, donde la suma de las derechas, entre las que Vox irrumpiría con gran fuerza en el Parlamento, pudiendo lograr hasta un diputado por provincia si se repitieran los resultados del 28A en la región, podría sacar del Palacio de Fuensalida al socialista Emiliano García-Page.

Si bien es cierto que proyectando para las autonómicas los resultados de las generales el PSOE sería el partido más votado en Castilla-La Mancha, los socialistas perderían dos diputados, pasando de los 15 actuales a 13. Así, las posibilidades de mantener el gobierno de la Junta de Comunidades pasarían únicamente por pactar con Ciudadanos, que, según las estimaciones aplicando la ley D'Hont a los resultados de las generales por cada circunscripción castellano‑manchega, sumaría un total de 6 diputados.

Según este reparto, el PSOE conseguiría 3 escaños en las provincias de Albacete, Ciudad Real y Toledo, mientras que serían 2 en Cuenca y Guadalajara. Por su parte, el PP conseguiría 2 diputados por Albacete, Ciudad Real y Toledo, y un escaño por Cuenca y Guadalajara. Ciudadanos obtendría uno por cada circunscripción, excepto en Toledo donde conseguiría dos lugares en el Parlamento autonómico, mientras que Vox se haría con cinco. Finalmente, Unidas Podemos únicamente obtendría un diputado, en Toledo.

La formación naranja que tendría así la llave para que siga gobernando García-Page, pero también para abrir la puerta a que lo haga la ultraderecha. Y es que según estas proyecciones, el Partido Popular obtendría 8 diputados, por lo que sumado a los 6 que podría conseguir Ciudadanos  no alcanzaría para la mayoría absoluta, que en el Parlamento castellano-manchego es de 17 diputados.

Sería necesario para posibilitar ese gobierno de derechas la entrada de Vox, al que desde el Partido Popular castellano‑manchego no se le hace feos. Así pues, sería la primera vez en la democracia que una fuerza ultraderechista ocupara asientos en las Cortes regionales, donde tendrían cinco diputados si se mantuvieran los resultados del 28A. De este modo las derechas conseguirían sumar 21 diputados.

Al margen de todo ello quedaría Unidas Podemos, que de repetirse resultados y trasladarse tal cual al tablero regional, perdería uno de los dos diputados con los que ha contado a lo largo de esta legislatura, quedándose tan solo con el escaño por Toledo.  Resultados que harían imposible volver a repetir la experiencia de "gobernabilidad" a la que aspira el líder de la formación morada a nivel regional, José García Molina, ya que junto a los 13 diputados del PSOE no se alcanzaría la mayoría necesaria.

La decisión quedaría así en manos de Ciudadanos, una formación que pese a haber manifestado su completo desacuerdo con la política del PSOE de Pedro Sánchez, no ha sido así con la del también socialista Emiliano García-Page, tal y como ha señalado en diversas ocasiones el ya diputado electo por Toledo y portavoz en el Congreso durante la anterior legislatura, Juan Carlos Girauta, quien en repetidas ocasiones se ha mostrado más cercano al actual presidente de Castilla-La Mancha que a Francisco Núñez, sucesor de María Dolores de Cospedal en el PP regional.

SEGUNDA VOTACIÓN O AUTOMÁTICAMENTE POR ESCAÑOS

Por otra parte, si ninguna de estas combinaciones fuera posible y no se consiguiera la mayoría absoluta, otra opción para que García-Page pudiera mantener la Presidencia de la Junta de Comunidades sería que la formación naranja se abstuviera en una segunda votación.

Según recoge el Estatuto de Autonomía, de no conseguir el candidato propuesto la mayoría absoluta de la Cámara en una primera votación, transcurridas 48 horas se volvería a someter a votación, bastando para la investidura una mayoría simple.

Serviría en este caso el voto del diputado de Unidas Podemos ‑siempre tendiendo como marco de referencia que se repitieran los resultados de las generales‑ para lograr esa mayoría simple, puesto que la suma de los diputados ‘populares’ y los de Vox quedaría en 13.

Finalmente, si ninguno de estos escenarios se llegase a reproducir, Page quedaría automáticamente designado nuevamente como presidente de Castilla-La Mancha al ser el candidato del partido que más escaños tendría.

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