Martes, 24 de Abril de 2018 Actualizado: 10:54 h.

ASÍ FUE LA GESTIÓN DE NACHO VILLA

De las tarjetas black a los 90.000€ regalados a una constructora: los escándalos de 'TeleCospedal'

Hoteles, restaurantes y regalos de lujo pagados con tarjetas opacas, 5.000€ en llamadas a Hong Kong, 2.000 taxis sin justificar y la factura irregular de una reforma, ejemplos del despilfarro en la televisión autonómica bajo el Gobierno del PP. El Tribunal de Cuentas reclama ahora más de 100.000€ a Nacho Villa por malversación.

María Dolores de Cospedal junto a Nacho Villa | Archivo
María Dolores de Cospedal junto a Nacho Villa | Archivo

TOLEDO.- Más de 105.000 euros es la cantidad que, según se ha conocido este lunes, el Tribunal de Cuentas reclama a Nacho Villa, director de Radio Televisión Castilla-La Mancha durante el Gobierno de María Dolores de Cospedal, y al que fuera responsable financiero y de recursos del Ente público, Ramón Villaverde, al considerarles "responsables directos" de haber 'regalado' casi 90.000 euros públicos a una empresa constructora, un escándalo del que PeriódicoCLM ya se hizo eco el pasado mes de julio de 2016.

Ahora el órgano fiscalizador está juzgando si Villa habría cometido malversación al no haber deducido de la factura final presentada por la constructora el importe correspondiente a la valoración del retraso producido en la ejecución de las obras. Una penalización que se encontraba expresamente contemplada en el contrato suscrito con la empresa Viales y Obras Públicas S.A. en 2009 para las obras de reforma del edificio de Radio Nacional de España en Cuenca, para albergar en él la delegación de la televisión pública castellano‑manchega en la capital conquense. 

La instructora del caso considera que tanto Villa como Villaverde cometieron una "negligencia" al autorizar el pago de la factura total remitida por la empresa ‑por importe de 176.428 euros‑ sin tener en cuenta la existencia de resoluciones en las que se especificaba la penalización que debía soportar la constructora, ni hacer constar la existencia de una reclamación judicial al respecto, aun teniendo conocimiento de la misma. Algo que para la instructora del caso "no tiene sentido". 

El pasado 20 de febrero tenía lugar la audiencia previa de este procedimiento de reintegro por alcance, cuyo edicto de emplazamiento para personación se publicaba a mediados del pasado mes de julio, como consecuencia de las supuestas irregularidades detectadas en el contrato. 

Una cuestión que tiene su origen en marzo de 2009, cuando la constructora y Radio Televisión Castilla‑La Mancha firmaron un contrato para la reforma interior del edificio de Radio Nacional de España en Cuenca. Un documento que señalaba que si la empresa se retrasaba en la ejecución de los trabajos, tendría que indemnizar al Ente público a razón de 1.858 euros por día de retraso. Los trabajos concluyeron en mayo de 2010, 48 días después del plazo fijado

A pesar de ello, este retraso en la finalización de las obras no fue tenido en cuenta a la hora de abonar la factura, algo que se produjo ya con Villa al frente de la televisión castellano‑manchega. Así, la constructora percibió todo el dinero acordado en el contrato, 176.428 euros, a pesar de que se le deberían haber descontado los 89.184 euros que corresponderían por el retraso. 

Una cantidad que ahora se reclama a Villa y Villaverde como garantía, y que, más los intereses legales correspondientes, asciende hasta alcanzar los 105.038 euros.

Esta actuación del Tribunal de Cuentas se iniciaba tras la denuncia planteada en noviembre de 2016 por el actual secretario general del Ente público, Francisco Medel, quien ponía en conocimiento de la Fiscalía estos hechos. 

Denuncia a la que precedía un informe emitido desde el Gabinete Jurídico de la Junta, en el que se acusaba a los anteriores directivos del Ente público de "responsabilidad contable" al haber propiciado "un pago indebido, contrario a la ley de Hacienda de Castilla‑La Mancha", con el que se perjudicaba a la televisión regional. 

Una situación ante la que se recomendaba bien reclamar esa cantidad a la empresa o bien denunciar el asunto ante la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, siendo esta última la alternativa por la que se optó. 

LAS TARJETAS 'BLACK'

Pero este 'regalo' de casi 90.000 euros a esta empresa constructora no fue más que una de las sombras de la gestión del Ente público por parte de Nacho Villa. Un capítulo más del "despilfarro" que se produjo en la televisión regional mientras que el Ejecutivo de Cospedal practicaba recortes a los ciudadanos y se erigía en garante y modelo de austeridad. 

Premisas que, con el tiempo, fueron poniendo en entredicho los resultados de diversas auditorías e informaciones. Numerosos 'agujeros' que mostraron por dónde se escapaba el dinero de los castellano‑manchegos.

Algunos de estos pufos de 'TeleCospedal' se hacían públicos en febrero de 2016, cuando se conocía el resultado de una auditoría encargada por la renovada dirección del Ente público, que sacaba a la luz las irregularidades y falta de diligencia en la gestión de Villa, que fueron una práctica continuada en el tiempo. 

Este informe recogía la existencia de más de 500 apuntes contables sin justificar, así como de casi otros mil en los que faltan detalles de las facturas. Asimismo, se detectaron otros 1.130 apuntes que incumplían la normativa interna, cargando por ejemplo comidas sin especificar su objetivo o la identidad de los comensales. 

En los cuatro años de Villa al frente de la televisión autonómica se emitieron más de 2.000 apuntes contables, de los cuales 1.700 no fueron aclarados. Entre ellos los correspondientes a gastos en 'buenas marcas', productos "exclusivos" que no atendían a criterio razonable alguno, como 6.000 euros en alcohol, gastos hoteleros de varias habitaciones en una misma noche y hasta la retirada de 2.700 euros en efectivo sin que se aportara una justificación posterior. 

Así, por ejemplo, esta auditoría reflejaba cómo se gastaron 185.000 euros con tarjetas opacas del Ente público ‑popularmente conocidas como las tarjetas black de 'TeleCospedal'‑ , de los cuales no se justificaron debidamente 150.000 euros. 

Polémicos fueron los más de 136.000 euros que Villa gastó con las dos polémicas Visa Oro de las que dispuso durante su mandato como director de la Radio y la Televisión Pública de Castilla-La Mancha. Un gasto que en su mayor parte destinó a restaurantes y hoteles, algunos de lujo, aunque también las pasó en supermercados y tiendas de decoración. 

Pagos con estas tarjetas que dejaron en un restaurante toledano más de 10.000 euros, mientras que los 228 cargos efectuados en otro establecimiento del Casco histórico de Toledo -próximo al que era su domicilio en la capital- se aproximaron a los 5.000 euros. Tampoco faltaron comidas y cenas en varios restaurantes con estrellas Michelín de la provincia. 

Paradores y hoteles de cinco estrellas también fueron pagados con estas tarjetas por parte del entonces director general de la televisión regional, dejando en alguno de ellos más de 4.500 euros. 

Con las tarjetas black del Ente público Villa también habría realizado compras en tiendas de decoración y de firmas costosas, como Luis Vuitton, donde dejó 235 euros. 

Gastos todos ellos sobre los que no se produjo fiscalización alguna durante el mandato de Villa, entre agosto de 2011 y julio de 2015. Algo que llegó a negar el propio Villa en una entrevista en LaSexta, en la que justificaba dichos pagos como "gastos normales de representación", al tiempo que aseguraba que todos estaban fiscalizados. 

CORRESPONSALÍA EN HONG KONG

Otro de los escándalos derivados de la gestión de Villa fue la puesta en marcha de la corresponsalía de RTVCM en Hong Kong. En llamadas a la corresponsal contratada para ello, se gastó casi 5.000 euros desde su teléfono de empresa

Un gasto que Villa atribuía al carácter "estratégico" de esta delegación, al tener la región intereses empresariales en el sudeste asiático. 

En concreto, desde el teléfono de Villa se realizaron en 2012 un total de 127 llamadas a un mismo número en Hong Kong, ciudad en la que se contrataba a finales de 2011 a una corresponsal para enviar noticias relacionadas con Asia para los espacios de la televisión y radio públicas de Castilla-La Mancha. El año siguiente fueron 173 las llamadas a esta corresponsal, frente a las únicas dos que hizo ese mismo año desde su teléfono de empresa al otro corresponsal nombrado por Villa, en este caso en Bruselas

2.000 TAXIS SIN JUSTIFICAR 

Pero estos derroches no fueron los únicos de la anterior dirección de la televisión pública de Castilla-La Mancha, puesto que con los taxis ocurría otro tanto. Según la auditoría, en los cuatro años de la etapa de Nacho Villa se pidieron casi 12.000 taxis, que costaron más de 152.000 euros. Servicios por los que la mayoría de los trabajadores del Ente presentaron sus correspondientes tickets o facturas, aunque quedaron otros 3.000 servicios sin justificar, dos terceras partes de los cuales fueron utilizados por el propio Villa y sus directoras de informativos, Yolanda Guirado y Victoria Vigón. Esos 2.000 servicios de taxi costaron a los ciudadanos más de 26.000 euros.

Un hecho que no pasó desapercibido para los auditores, quienes consideraron "llamativo" que fueran el director general y otras personas con responsabilidad quienes menos justificaran esos gastos, Villa tan solo justificaba el 28 por ciento de los taxis que pedía, mientras que Guirado presentaba los tickets del 6 por ciento y Vigón tan solo uno de cada cien servicios de este tipo. 

Junto a ello también destacaba la auditoría que 17 de los 20 trayectos más caros también pertenecieran a Villa, muchas veces sin indicar en el ticket el destino específico, y en otras señalando "Calle Desconocida, número 0"

DOBLE RESCATE PARA EL ENTE 

A estas 'pinceladas' sobre el uso que hacían Villa y su equipo de las cuentas del Ente público se sumaban meses después los resultados que arrojaba otra auditoria, realizada por la misma empresa que había revisado las cuentas en los ejercicios gestionados por Villa, Baker Tilly. Una investigación que confirmaba que el agujero económico dejado por Villa superó los 9 millones, razón por la cual la Junta tuvo que 'rescatar' a la televisión autonómica en dos ocasiones, permitiendo así que cerrara las cuentas de 2015 en equilibrio presupuestario y financiero. 

Un primer rescate que se producía en el mes de noviembre, por valor de 1 millón de euros, y otro más a finales de diciembre de ese mismo año, con una aportación de capital extraordinario, derivando al Fondo de Liquidez Autonómica. Más de 7 millones de facturas pendientes de pago, más otros 4 millones de deuda de la etapa anterior que Radio Televisión Castilla-La Mancha debía a la Junta por haber hecho la misma operación dentro del plan de pago a proveedores. 

Se conseguía terminar 2015 en equilibrio presupuestario y financiero, pero arrastrando una deuda de 6 millones procedente de ejercicios anteriores.