lunes 06.04.2020
NUEVO GOBIERNO

Valerio, una ministra fiel al 'sanchismo', desterrada por Calviño y la cuota de Podemos

  • La posición de Magdalena Valero empezó a peligrar el pasado verano, cuando Unidas Podemos exigió a los socialistas las competencias del Ministerio de Trabajo.
  • De su legado, superando alguna polémica menor, destacan la subida del salario mínimo y la aplicación del registro horario.
  • Será sustituida por Yolanda Díaz en Trabajo, de Unidas Podemos, y en Seguridad Social por José Luis Escrivá, a exigencia de la nueva vicepresidenta económica, Nadia Calviño, para marcar su línea liberal en la reforma de las pensiones.
La hasta ahora ministra en funciones de Trabajo,Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, durante una de las sesiones del Congreso. EFE/Archivo
La hasta ahora ministra en funciones de Trabajo,Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, durante una de las sesiones del Congreso. EFE/Archivo

GUADALAJARA.- Un año y siete meses, la mayor parte de ellos en funciones. Ese es el tiempo en el que Magdalena Valerio se ha situado al frente del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social; que a partir del domingo dejará tras la constitución en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del nuevo Gobierno de España.

Finalmente, Valerio no ha encontrado ubicación en el Ejecutivo de coalición y es sin duda la gran damnificada de este proceso. Un relevo que en cierta medida ha sorprendido, pues la todavía ministra siempre se ha mantenido fiel a los postulados del presidente Pedro Sánchez, también a nivel orgánico dentro del Partido Socialista, donde se mantuvo fiel al igualmente secretario general, tanto en la crisis con los barones que le apeó del cargo como en el posterior proceso de primarias con el que lo recuperó.

La cartera de la guadalajareña siempre estuvo presente en las conversaciones entre el PSOE y Unidas Podemos. Desde el pasado verano, los morados hicieron de las competencias en Trabajo su reivindicación central, a las que Pablo Iglesias solo renunció en la segunda votación de la fallida investidura.

Ya con la repetición electoral en ciernes, la exigencia del Ministerio de Trabajo se convirtió en condición sine qua non de Podemos para llegar a un acuerdo con los socialistas. Cesión a la que se llegó en el mes de diciembre.

La composición del nuevo Gobierno ha desgajado el ministerio ocupado por Magdalena Valerio. Por un lado, las competencias de Trabajo las asumirá la gallega Yolanda Díaz, abogada laboralista con carné de Izquierda Unida. Pero la sorpresa ha llegado en relación a la nueva cartera que gestionará Seguridad Social y política migratoria, que pasará a las manos de otro castellanomanchego, el economista José Luis Escrivá.

La designación de Escrivá, procedente de la Autoridad Fiscal (Airef) y desde ahora encargado del futuro de las jubilaciones, no era esperada. De hecho, se trata de una imposición de la nueva vicepresidenta económica, Nadia Calviño, que ha apostado por él en detrimento de Valerio para que no se pongan demasiadas trabas a sus planteamientos liberales en la reforma del sistema público de pensiones.

En este campo, los planteamientos de Calviño para implantar la llamada 'mochila austriaca' o sistemas similares de capitalización chocaban frontalmente con la hasta ahora ministra Valerio, quien no se había mostrado favorable a dichas reformas.

GUADALAJAREÑA DE ADOPCIÓN

Aunque nació en Extremadura (Torremocha, 1959) Magdalena Valerio ha estado siempre vinculada a la región. En concreto, empezó a ejercer en política en Guadalajara, donde fue concejala durante varios años. Asumió varias consejerías durante la Presidencia de José María Barreda, hasta que en 2011 decidió disputarle la Alcaldía de su ciudad al popular Antonio Román, fracasando en el intento.

Ese mismo año, pasaría a ser diputada en el Congreso por Guadalajara. Su ascenso en Ferraz tuvo lugar después, en medio de las primarias que se disputaron entre Sánchez, Susana Díaz y Patxi López. Valerio apoyó desde un primer momento al actual secretario general, siendo compensada a nivel orgánico con la Secretaría de Seguridad Social del PSOE.

Tras la moción de censura, se convirtió en una de las caras del que ha sido el Consejo de Ministros más feminizado de la historia. Entre lo más destacado de su legado, se sitúan la subida del Salario Mínimo Interprofesional a novecientos euros y el establecimiento del registro horario en los puestos de trabajo.

El adelanto electoral dejó pendientes varios retos que tendrán que asumir sus sucesores, como son la derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral del PP, o bien, la actualización del Pacto de Toledo.

Por ahora, se desconoce cuál será el futuro de Valerio en la política nacional. De momento, la ministra en funciones mantiene su acta de diputada.

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