Martes 18.06.2019
AYUNTAMIENTOS

El dilema de Cs se repite en Castilla-La Mancha: permitir alcaldías socialistas o pactar con la extrema derecha

La formación naranja puede entregar los consistorios de Ciudad Real y Guadalajara a los 'populares', siendo necesario sumar con Vox, o facilitar las mayorías del PSOE, mientras que en Albacete los de Albert Rivera deben decidir entre la lista más votada, la de los socialistas, o la del PP, que obtuvo el mismo número de concejales.

Carmen Picazo, cabeza de lista de Cs a la Junta, junto a los candidatos de su formación en las diferentes circunscripciones de la región en el 26M. ARCHIVO
Carmen Picazo, cabeza de lista de Cs a la Junta, junto a los candidatos de su formación en las diferentes circunscripciones de la región en el 26M. ARCHIVO

TOLEDO.- Con la vista puesta en la Comunidad de Madrid después del pacto a tres bandas entre PP, Ciudadanos y Vox para controlar la Asamblea de la Comunidad, y después de que la extrema derecha haya anunciado un acuerdo con los 'populares' para entrar en dicho Gobierno regional -a la espera de conocer si la formación naranja se suma-, el próximo sábado, 15 de junio, se constituirán los ayuntamientos salidos de las urnas hace un par de semanas, y aunque en la mayoría está ya claro quién los presidirá durante la nueva legislatura, hay en otros en los que se sigue buscando el acuerdo que decante la balanza de un lado o de otro. Este es el caso de las alcaldías de Guadalajara, Ciudad Real y Albacete, en las que la decisión que adopte Cs será clave para el devenir de estos consistorios. Un dilema, el de los pactos del partido de Albert Rivera, que se repite ahora en territorio castellano-manchego.

En el caso de Guadalajara, a pesar de que los socialistas, con Alberto Rojo al frente, fueron la fuerza política más votada en las municipales del 26 de mayo, los diez concejales obtenidos no bastan al PSOE para propiciar el cambio de color político en el Ayuntamiento, por lo que precisarían de los tres ediles de Ciudadanos para materializarlo.

Por el contrario si la formación naranja se decantara por apoyar al Partido Popular, sumando así sus ediles a los ocho conseguidos por los 'populares', también necesitaría el voto de Vox ‑con dos concejales‑ para que la derecha conserve el gobierno municipal.

Alcaldía al frente de la que el ‘popular’ Antonio Román quiere seguir, aunque para ello tenga que renunciar a ciertas cosas, como su escaño de senador, tal y como le ha reclamado Ciudadanos. Tampoco descarta tener que dar un paso al lado si es su nombre el que imposibilita el acuerdo; a lo que no está dispuesto a renunciar, dice, es a seguir ejerciendo como médico.

En Ciudad Real se produce la misma situación, con los mismos protagonistas, aunque en esta ocasión es el Partido Socialista el que aspira a conservar la Alcaldía para Pilar Zamora. Frente a ella el candidato ‘popular’ Francisco Cañizares, quien tan solo un día después de las elecciones ponía sobre la mesa su oferta para que Ciudadanos y Vox le ayudasen a ser alcalde: entrar en su gobierno.

Una proposición sobre la que aún se negocia, a la que habría podido dar su bendición este martes el líder regional de la formación, Francisco Núñez, quien presidía la Junta Directiva del PP Provincial de Ciudad Real.

Sin embargo Ciudadanos tampoco despeja aquí cual va a ser su postura y el futuro de la Alcaldía sigue en el aire. De hecho, este lunes su cabeza de lista no ha querido pronunciarse sobre la decisión que adoptará su partido y ha respondido a preguntas de los periodistas con un "sin comentarios" cuando le cuestionaban sobre la gobernabilidad de Ciudad Real.

En los comicios ciudadrealeños el PSOE fue la fuerza más votada, con diez concejales, mientras que el PP logró nueve, Cs obtuvo tres, dos Unidas Podemos y uno Vox.

Con esta situación, los votos de Cs en un posible pacto le valdrían al PSOE para revalidar la Alcaldía; sin embargo, también existe la posibilidad de que el partido naranja apoye al PP, en cuyo caso, también sería necesario el respaldo de Vox para la formación de Gobierno. 

Dos capitales de provincia en las que el papel de Ciudadanos será decisivo para propiciar la entrada de la ultraderecha a los gobiernos municipales o para facilitar las mayorías obtenidas por los socialistas en las urnas.

Sin embargo no son las únicas capitales castellano-manchegas en las que todavía no está claro quién presidirá su Ayuntamiento desde el próximo sábado. En el caso de Albacete, PSOE y PP se encuentran empatados a nueve concejales, siendo clave en el desempate la formación de Albert Rivera, cuyos cinco ediles darían la mayoría necesaria a uno de ellos para gobernar.

En este caso a los ‘populares’ no les haría falta echar mano de Vox, que lograba el pasado 26 de mayo un concejal en este Ayuntamiento, mientras que Podemos-IU obtenía tres.

Una Alcaldía que también se ha situado en el punto de mira a nivel regional, habiéndose barajado que pudiera ser utilizada como moneda de cambio para conseguir un lugar en la Mesa de las Cortes.

Y es que ha sido el propio presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el que este lunes ha advertido a Ciudadanos que si no apoya al PSOE para las Alcaldías de Ciudad Real, Albacete y Guadalajara, "se tendrán que entender con el PP y Vox, porque no podrá ser con nosotros ni en las Cortes ni en las diputaciones ni nada"

En una entrevista concedida al digital encastillalamancha, el también líder regional de los socialistas ha afirmado que las negociaciones con el partido naranja para estas tres alcaldías se desarrollan "en un tono bastante razonable" y ha aseverado que, a día de hoy, el PSOE aspira a los tres gobiernos locales, pues la lista de su partido fue la más votada en estas ciudades.

En cuanto a las peticiones que ha trasladado Ciudadanos para apoyar al PSOE en estas alcaldías, García-Page ha señalado que no puede decir mucho "por confidencialidad", pero ha considerado que sería "muy sensato" para la formación naranja que comprendiera que "su enemigo aquí no es el PSOE, que si alguien le tiene que coger espacio el día de mañana es el PP". 

"El PSOE es el único que está en condiciones de poder ofrecerles acuerdos", ha sostenido García-Page, que ha aseverado, asimismo, que Cs "ha visto que el PSOE de Castilla-La Mancha no va a entrar en ningún tipo de subasta ni de mercadeo", pues ha advertido de que "esto no es una lonja".

Postura en contra de "mercadear" con las alcaldías sobre la que los socialistas basan su negociación, defendiendo de esta manera que el acuerdo debe ser "global e integral".

Una situación a la que se ha referido este martes también el portavoz en funciones del Ejecutivo castellano‑manchego y secretario regional de Juventudes Socialistas, Nacho Hernando, al ser preguntado por las negociaciones con Ciudadanos respecto a estas tres alcaldías.

"Si quieren que vayamos de la mano, perfecto, pero no vamos a entrar en una dinámica de cuánto vale una alcaldía", ha subrayado, puesto que "es contrario a nuestra forma de ver la política". Negociaciones en las que insiste está "enormemente implicado" el secretario general del PSOE castellano‑manchego, Emiliano García-Page, y en las que instan a la formación naranja a "no entrar en una subasta", puesto que de lo que se trata es de "solucionar la vida a la gente".

En este sentido, Hernando afirmaba que los pactos en Albacete, Ciudad Real y Guadalajara "no son necesarios para el PSOE y Ciudadanos", sino que lo son "para que aquellas cosas que el Gobierno de Castilla-La Mancha con amplia mayoría quiere poner en marcha, pueda hacerlo lo antes posible", y evitar que haya quienes pongan "palos en la rueda".

Por ello los socialistas subrayan que Ciudadanos debe decidir si va a seguir la línea establecida a nivel nacional, donde el PP es su socio prioritario, o si va a tener en cuenta los "distintos metabolismos" que hay en distintas ciudades. Y es que, les ha recordado, "Albacete no es el Ayuntamiento de Madrid. Tenemos derecho a tener un metabolismo distinto", apostillaba.

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