martes 19/1/21
ESTADO DE ALARMA

Castilla-La Mancha seguirá cerrada como mínimo hasta después del puente

  • Las entradas y salidas de la comunidad autónoma continuarán restringidas a las excepciones ya vigentes, por lo menos durante otros quince días.
  • El Gobierno regional confía en que a partir del viernes toda la comunidad autónoma pueda estar en nivel 2.
Las entradas y salidas de Castilla-La Mancha seguirán controladas durante el puente de la Constitución.
Las entradas y salidas de Castilla-La Mancha seguirán controladas durante el puente de la Constitución.

TOLEDO.- Castilla-La Mancha seguirá con sus fronteras cerradas -salvo las excepciones ya existentes- al menos durante los próximos quince días, incluido el puente de la Constitución, con el objetivo de limitar al máximo posible los desplazamientos y la expansión de la COVID-19.

Una medida que era esperada, tanto por las decisiones previas como por el hecho de que las comunidades autónomas vecinas de Madrid y Castilla y León lo hayan también decretado, que ha sido confirmada hoy por el presidente del Ejecutivo castellanomanchego, Emiliano García-Page durante su intervención en la inauguración de la Unidad de Media Estancia de Talavera de la Reina.

Contexto en el que García-Page ha detallado cómo se van a seguir manteniendo las medidas de perimetración autonómica contempladas en el decreto firmado el pasado 29 de octubre, "como mínimo" hasta pasado el puente.

Un planteamiento de cierre de fronteras en el que García-Page ha recordado que Castilla-La Mancha "ya se adelantó, y con mucho".

Cabe recordar en este sentido que desde el pasado 30 de octubre la región lleva aplicando el cierre perimetral de todo su territorio, salvo para excepciones justificadas.

Una medida que el Consejo de Gobierno del pasado martes decidía mantener en el tiempo, sin determinar fecha para su finalización, aunque revisable a final de mes, tal y como explicaba entonces el director general de Salud Pública, Juan Camacho.

Ahora, una vez que ya se han pronunciado también al respecto los responsables autonómicos vecinos, Castilla-La Mancha hace también oficial su decisión de mantener la limitación de entradas y salidas de su territorio durante el puente.

Y aunque seguirán cerradas las fronteras y el toque de queda parece que se mantendrá en los mismos términos, lo que sí tiene intención de modificar el Ejecutivo autonómico es el nivel de medidas especiales para toda la comunidad. 

En este sentido García-Page ha avanzado que en el Consejo de Gobierno de mañana se va a estudiar el informe de la comisión científica, con el objetivo que de "a finales de semana, a partir del viernes", toda la autonomía esté en nivel 2.

Una decisión que, en todo caso, dependerá de la evolución de los datos a lo largo de esta semana, pero esa "es la intención que tenemos", ha precisado.

De este modo, se suavizarán las medidas en todas las poblaciones en las que en estos momentos se está aplicando un nivel "más riguroso y exhaustivo" de restricciones, como es el caso de la propia Talavera de la Reina, Toledo o Cuenca, así como más de una treintena de localidades de la región.

Por otra parte, y aunque sin considerar que sea algo que celebrar el hecho de que Castilla-La Mancha se encuentre en la parte baja de la tabla en diversos rankings, García-Page sí ha querido subrayar cómo "la constancia y la perseverancia en medidas genuinamente regionales" han permitido tener "las cifras perimetradas, dominables".

Algo que pone en evidencia a "aquellas personas, instituciones o partidos políticos que al comienzo de la pandemia hicieron lo más fácil y lo más injusto: aprovechar las desgracias para hacer la peor política posible".

Así, el presidente ha destacado cómo "está dando resultado la actitud de la ciudadanía", lo cual ha ejemplificado en el caso de Talavera de la Reina, donde ha sido necesario aplicar mayores restricciones para contener la pandemia y se ha conseguido mejorar considerablemente los datos.

"En muy pocos casos se ha protestado por tomar medidas", ha incidido García-Page, resaltando también que "muchos alcaldes y alcaldesas han sido especialmente exigentes, aunque eso supusiera disgustos, incomodidades e incomprensión".

Ha subrayado así el trabajo realizado por todos, que permite seguir avanzando "con un razonable elemento de convivencia social y económica", guardando parte de esta última, pero "manteniendo la vigencia fundamental de la actividad que se está desarrollando".
 

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