lunes 09.12.2019
EL PP SERíA EL MáS VOTADO A PESAR DE PERDER CASI EL 20% DE SU ELECTORADO

Sondeo en Castilla-La Mancha: El bipartidismo baja en votos pero se mantiene dominante

Los nuevos partidos no arrebatarían gran protagonismo a PSOE y PP en el reparto de escaños pese a que entre C’s y Podemos sumarían el 30,1% de los votos. Así lo refleja la proyección de JM&A para Público cuyos datos autonómicos han sido cedidos a periodicoclm.es

Sondeo en Castilla-La Mancha: El bipartidismo baja en votos pero se mantiene dominante

El bipartidismo sigue dando juego en Castilla-La Mancha. A pesar de la tendencia decreciente de los dos partidos hegemónicos del actual sistema político español, PP y PSOE volverían a ocupar la mayoría de los 21 escaños que están designados para la región en el Congreso de los Diputados. A nivel nacional, somos una de las pocas excepciones -junto a Andalucía y Extremadura- donde populares y socialistas ocupan los dos primeros puestos en intención de voto. Esto no quiere decir que no vaya a haber representación de los emergentes por parte de la comunidad autónoma:

Como se observa en el sondeo de Jaime Miquel y Asociados, el reparto de los escaños cambia de forma significativa en la región. Pues bien, los 4 escaños que dejaría vacíos el Partido Popular tras la celebración de estas elecciones pasarían a ser ocupados por miembros del partido naranja. Eso sí, la representación ideológica parece ser la misma, pues los castellano-manchegos seguirían siendo representados mayoritariamente por partidos a la derecha del PSOE.

En este sentido, y a pesar de su ligero ascenso porcentual en las encuestas, Podemos no obtendría ningún escaño. La ley D’hont y el escaso número de diputados que representan a los habitantes de nuestra región son los principales motivos de este escenario tras el 20D. En cambio, en el porcentaje de votos sí que se hace más presente el cambio imperante en la democracia española.

Por otro lado, el PP castellano-manchego se pegarían un importante batazo electoral, pues aunque el sondeo refleja que seguirían siendo primera fuerza política de la región con un 36,1% de los votos, la realidad es que los conservadores perderían casi el 20% de su electorado con respecto a las últimas elecciones generales de 2011.

En cuanto al resto de partidos, se aprecia también un descenso considerable del apoyo electoral que recibirían los socialistas de la región, más concretamente perderían casi seis puntos de su electorado con respecto a los comicios de 2011. El PSOE sufriría así un bajón histórico con respecto a las autonómicas de hace apenas 6 meses, quedándose a tan solo cinco puntos de ser igualado por Ciudadanos, que se presenta como una fuerza protagonista y que podría ofrecer la llave del Gobierno de España a la fuerza más votada. El descenso de los socialistas en la región no sería un hecho aislado, pues en el sondeo se aprecia que el equipo de Pedro Sánchez perdería hasta 2 millones de votos en toda la nación.

Ciudadanos, que continúa subiendo como las espuma desde las elecciones al Parlament de Catalunya, convencería a un 19,4% de los ciudadanos que participarían en las urnas castellano-manchegas. La opción de Albert Rivera superaría con creces sus resultados de mayo de 2015, donde sedujo al 8,64% de los votantes.

Mientras tanto, Podemos, que es uno de los principales causantes del cambio en el panorama electoral y que ha permitido un cambio de color en la Junta autonómica, seguiría cogiendo un poco de fuerza, subiendo un pequeño 1% con respeto a mayo. Cabe destacar que esta estimación se realizó después de que la formación morada anunciara el fichaje de Juan Pablo Wert y se conocieran a los cabezas de lista.

La fórmula de Izquierda Unida, Unidad Popular, seguiría obteniendo un porcentaje similar a los que consiguió IU en anteriores ocasiones. Al igual que Podemos, Unidad Popular subiría aproximadamente un 1%, quedándose sin representación castellano-manchega en el Parlamento. IU se situaría así entre el 3 y el 6% que consigue habitualmente. A pesar de que podría mejorar los resultados de mayo, la formación de Alberto Garzón no superaría los resultados de las generales de 2011.

En lo que respecta a los votos en blanco más lo de otras formaciones minoritarias, el porcentaje asciende con respecto a las autonómicas, pero baja un 3% con respecto a las anteriores generales. La desaparición de UPyD del mapa político es el principal motivo de este descenso.

Como conclusión, el sistema de reparto de parlamentarios no reflejaría de forma clara la dispersión del voto que se está produciendo en Castilla-La Mancha. El PP y el PSOE seguirán repartiéndose la mayor parte de las sillas castellano-manchegas del hemiciclo. Solo la subida de Ciudadanos parece mostrar algún cambio con respecto a 2011. Pero en una escena política tan efervescente, la evolución de este mes podría hacer las cosas muy diferente de cara al próximo 20 de diciembre.

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