lunes 14.10.2019
MEDIO AMBIENTE

Vox y su apoyo incondicional al trasvase que sufre el Tajo, un 'show' de falso patriotismo

  • La formación ha utilizado a sus diputados castellano-manchegos para presentar en el Congreso una iniciativa contra la presencia de los ribereños, a los que califica como "separatistas hidráulicos", en la comisión que decide las derivaciones.
  • Su argumento para respaldar el trasvase es la "defensa de la unidad" y "el interés general" en la sequía estructural del Levante, pero se olvidan de la crisis medioambiental que arrastra la cabecera del Tajo desde hace años. 
El responsable nacional de comunicación de Vox, diputado por Toledo y uno de los impulsores de la iniciativa contra los ribereños, Manuel Mariscal. ARCHIVO
El responsable nacional de comunicación de Vox, diputado por Toledo y uno de los impulsores de la iniciativa contra los ribereños, Manuel Mariscal. ARCHIVO

TOLEDO.- Espectáculo mediático de la extrema derecha en materia medioambiental. El grupo parlamentario de Vox ha registrado en el Congreso de los Diputados una batería de preguntas relacionadas con la decisión de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de permitir la participación ‑con voz pero sin voto‑ de la Mancomunidad de Municipios Ribereños de la cabecera del Tajo en la comisión que decide los trasvases desde dicho río al Segura, por considerarlo una "infiltración de personal no cualificado".

A esta iniciativa se han unido los parlamentarios de Vox en todas las provincias relacionadas con el trasvase, tanto Lourdes Méndez y Joaquín Robles, de Murcia; la almeriense Rocío de Meer y el alicantino Manuel Mestre, como Manuel Mariscal, electo por la provincia de Toledo ‑también responsable de comunicación del partido a nivel nacional‑, y el ciudadrealeño Ricardo Chamorro, quienes con esta decisión anteponen los intereses de su partido a la reivindicación histórica de Castilla-La Mancha: el fin de las derivaciones hídricas para riego al Levante desde unos esquilmados embalses de Entrepeñas y Buendía ‑presas de cabecera del Tajo‑, cuyos municipios próximos se ven abocados cada año a ser abastecidos con camiones cisterna para poder disponer de agua para consumo humano.

En cualquier caso, la formación que lidera Santiago Abascal ha salido a la palestra criticado la incorporación de "representantes del activismo antitrasvasista" en la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo‑Segura, pues considera que esta decisión constituye "un acto de contaminación de los órganos técnicos de la administración hidráulica española". Pero Vox se olvida de decir que, mientras los ribereños han estado excluidos durante todo este tiempo de la comisión del trasvase, los regantes y localidades de la cuenca receptora sí son integrantes de la misma desde su fundación a través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, tanto con voz como con voto.

Pese a este dato, el partido ultraderechista ha dicho que esta iniciativa parlamentaria es "el primer paso" de su agenda para "defender la unidad hidrológica" mediante "una lucha frontal, inteligente y sostenible" contra el "separatismo hidráulico" instigado, a su parecer, por el Gobierno socialista y los partidos "atrapados en el regionalismo y en la negación del interés general". Un discurso cargado de falso patriotismo en el que Vox no reclama en ningún momento la completa operatividad de las desaladoras del Levante con el fin de aliviar la crisis medioambiental que sufre la cabecera del Tajo desde hace años.

No contentos con todas estas acusaciones, los diputados de Vox han cargado también personalmente contra Francisco Perez Torrecilla, representante de los ribereños en la comisión, al tildar como "insólita" su incorporación, y han preguntado al Gobierno por "los verdaderos motivos" de haber desatado un conflicto de intereses que, a su juicio, "conduce a un recrudecimiento de la denominada guerra del agua entre regiones".

A su modo de ver, "el Gobierno deberá aclarar los motivos de una decisión que eleva el tono de agravio que rodea la gestión hídrica en España y no mejora la grave situación que afecta a las zonas de sequía y escasez estructural del Levante", pero se olvidan que la cabecera del Tajo lleva en situación hidrológica excepcional desde mayo, rozando el nivel de emergencia y sus pantanos están ahora a tan solo el 18 por ciento de su capacidad.

Los parlamentarios de Vox han asegurado que sospechan de que la ruptura del carácter técnico de la Comisión es, en realidad, "la estrategia" buscada por el Ejecutivo para "dinamitar los equilibrios" que rodean este sistema y hacer "inviable" esta infraestructura.

Instantes después de conocerse la iniciativa, el PSOE de Castilla-La Mancha, a través de su secretario de Organización, Sergio Gutiérrez, no ha dudado en mostrar a través de las redes sociales su más enérgica oposición. Para el dirigente socialista, Vox quiere acallar a los ribereños "de la peor manera posible, descalificándolos", por eso considera que "la derechona rancia de siempre" tiene un problema al considerar que "la gente del mundo rural no está preparada para defender sus intereses en los órganos de la capital".

'SHOW' CON EL TRASVASE

No es la primera vez que el partido de Abascal ataca al Tajo. El entonces presidente de Vox en la provincia toledana, Luis Miguel Núñez, fue desautorizado por la dirección nacional por posicionarse en contra de las derivaciones al Levante, llegando a decir frases como que "el eje natural de Toledo es el Tajo, o lo que queda de él, o lo que nos han dejado, o lo que no nos han robado" o "el Tajo tiene que volver a brillar, pero no vamos a desviar el discurso a los trasvases inútiles que han sido la moneda de cambio del PP y PSOE, que han mantenido 33 años engañando a esta ciudad y a España".

Solo un día después este dirigente tuvo que salir al paso a través de un vídeo en Twitter en el que decía que todo era una "manipulación de los medios". Tras ello Javier Ortega Smith, secretario general de Vox, protagonizó un vídeo, con música heroica incluida, en el que, sobre el mismo Tajo, calificaba los trasvases como "necesarios". También aseguró en esta grabación, difundida a través de las redes sociales del partido, que "hasta la última gota" puede ser trasvasada, al tiempo que dice que su partido respetará "los caudales ecológicos" del río.

Incongruencia de conceptos sumada a las recientes sentencias del Tribunal Supremo que anulan parcialmente el Plan Hidrológico del Tajo, aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2016, por no fijar caudales ecológicos en Toledo, Talavera de la Reina y Aranjuez. Unas resoluciones judiciales que todavía no han sido ejecutadas por el Gobierno central.

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