jueves 24/9/20
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RENUNCIA DE ENRESA

La Junta pide auditar un contrato del ATC por el que cobró 37 millones una empresa vinculada al marido de Cospedal

  • El Ejecutivo castellanomanchego quiere que se investiguen y aclaren los gastos y contratos que se adjudicaron en torno al proyecto del basurero nuclear, de los cuales más de un tercio fue a parar a la empresa que contrató al marido de la expresidenta autonómica.
  • Enresa pone punto y final al concurso para la obra principal del almacén temporal de residuos abierto en 2014 y el Gobierno regional lo celebra como un paso más para dar por "enterrado" el proyecto en Villar de Cañas..
El concurso para la adjudicación de la obra del ATC llevaba paralizado desde 2015.
El concurso para la adjudicación de la obra del ATC llevaba paralizado desde 2015.

TOLEDO.- La empresa pública responsable de la gestión de los residuos nucleares en España, Enresa, ha decidido dar carpetazo al concurso de la obra principal del Almacén Temporal Centralizado (ATC) proyectado en la localidad conquense de Villar de Cañas. Un concurso que se mantenía abierto desde el año 2014, cuando el Partido Popular gobernaba tanto a nivel nacional como en Castilla-La Mancha, y en cuyo marco hasta la fecha se habían gastado 90 millones de euros, 37 de los cuales habrían tenido como destino una empresa vinculada a Ignacio López del Hierro, marido de la expresidenta regional, María Dolores de Cospedal.

Una situación sobre la que se ha llamado la atención desde el Ejecutivo que preside el socialista Emiliano García-Page, desde el que se reclama una investigación al respecto.

Exigen así que se investiguen los gastos y contratos que se adjudicaron entonces, y que han supuesto hasta la fecha un gasto millonario, a pesar de no haberse movido "ni una piedra" para la construcción del polémico basurero nuclear.

Un proyecto al que la actual dirección de Enresa ha decidido poner punto y final, al llevar paralizado este proceso desde febrero de 2015, tal y como adelantaba este martes el diario El País.

Una obra por importe de 217 millones de euros que nunca se llegó a adjudicar, ni se llegaron a abrir los sobres con las ofertas, debido a las dudas surgidas en torno al proyecto y a la idoneidad de los terrenos que se habían elegido para ello.

Esta decisión se interpreta como un paso hacia el final del ATC en Villar de Cañas, que fue frenado en seco con la llegada del PSOE al Gobierno en 2018, con el impulso de la oposición del Ejecutivo castellanomanchego de García-Page.

Una renuncia por parte de Enresa a la que el presidente autonómico reaccionaba este martes pidiendo la realización de una auditoría "clara" de los gastos y los contratos que se adjudicaron en relación a la construcción del ATC de residuos nucleares en Villar de Cañas.

Para García-Page la renuncia por parte de Enresa supone "enterrar definitivamente" uno se los proyectos que "más dolores de cabeza habrían dado" a medio y largo plazo a la sociedad española, por lo que exige saber "a quién han ido a parar" los gastos que ya se han realizado.

"Me importa mucho saber qué tentáculos empresariales había detrás del atropello que han querido colocar en Villar de Cañas", aseveraba García-Page, quien insistía en que se debe saber "qué empresas se han beneficiado de los 90 millones o de una parte sustancial" de los mismos y "si han tenido que ver con autoridades de Castilla-La Mancha".

De este modo, el presidente castellanomanchego celebraba que "por fin Enresa se haya dado por vencida" y consideraba que cerrar el concurso para la obra del ATC es "poner punto y final a un despropósito para España" y que era "de alto riesgo", al tiempo que "no representaba ningún valor añadido, salvo para los empresarios que de manera directa o indirecta estaban vinculados al proyecto".

García-Page se mostraba así convencido de que "se terminará sabiendo los intereses que personas muy conocidas tenían en Villar de Cañas" y apostillaba: "Será la caña".

"EL NEGOCIO ESTABA SERVIDO"

En este sentido se pronunciaba este miércoles también la portavoz del Ejecutivo regional, Blanca Fernández, quien apuntaba que entre las empresas a las que se han pagado esos 90 millones, se encuentra una vinculada con el marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, a la que Enresa habría abonado 37 millones.

En rueda de prensa, Fernández se ha hecho eco de las noticias publicadas a este respecto por los medios de comunicación este martes, y ha subrayado que la empresa en la que fue contratado López del Hierro recibió esa cantidad para hacer el "cementerio nuclear" pero no ha movido "ni una sola piedra".

La portavoz regional ha destacado que el proyecto del ATC es "una quimera en ojos de algunos que promovían esa auténtica barbaridad" y que ya no va a ser posible porque está "enterrada" la posibilidad de la construcción del silo nuclear.

Ha recordado la cronología de este proyecto, de manera que se ha remontado a mayo de 2011 cuando Cospedal, candidata a la Presidencia de la Junta de Comunidades, "era contraria a este cementerio nuclear".

Sin embargo, una vez ganadas las elecciones, en diciembre de 2011 el Consejo de Ministros, "con la aquiescencia de Cospedal", señaló Villar de Cañas como el destino para el "basurero nuclear" y a las pocas semanas López del Hierro fue "fichado" por una de las empresas que posteriormente sería beneficiaria de contratos multimillonarios.

Entre tanto, ha dicho, Cospedal "maniobraba" para poner en Enresa a una persona de su confianza como era el entonces diputado regional y exalcalde de Ciudad Real Francisco Gil-Ortega.

"Parece que el negocio estaba servido y queremos que se investigue, se aclare y se sea transparente, por lo que es necesaria una auditoría de las cuentas y saber por qué se manejó tanto dinero en empresas vinculadas con López del Hierro", ha manifestado.

De igual forma, ha aseverado que "el dinero público y el medio ambiente son sagrados y parece que había más basura en esos presuntos negocios que la basura nuclear que se quería enterrar en ese cementerio".

No obstante, Blanca Fernández ha indicado que por el momento esto se quedará en una "petición política" y no habrá una solicitud formal al Ministerio para la Transición Ecológica, aunque llegado el momento no ha descartado tomar otras decisiones.

EN MANOS DEL MINISTERIO

Pero esta renuncia por parte de Enresa no se traduce necesariamente en un adiós definitivo al proyecto. Una decisión que corresponde al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, que dirige Teresa Ribera, al depender de este departamento el decidir si se construyen este tipo de almacenes de residuos y su emplazamiento.

Precisamente el representante del Gobierno de España en la región, Francisco Tierraseca, aseguraba que el proyecto de construcción del ATC en Villar de Cañas (Cuenca), "no es recuperable" y por lo tanto "no es un proyecto de futuro".

A preguntas de los periodistas, tras la información publicada por El País, Tierraseca señalaba que el proyecto "es irrecuperable, lo damos por paralizado y así esperamos que siga ese almacén nuclear".

El proyecto "está paralizado y sigue paralizado y en el futuro se planteará cual es la política de residuos nucleares que se establece para toda España", apuntaba el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha.

"Evidentemente, ya ha quedado confirmado que el ATC no es un proyecto de futuro, por lo que no es recuperable y personalmente considero que esta bien paralizado", incidía Tierraseca, aunque matizaba recordando que "la resolución final tendrá que partir del propio Gobierno y por lo tanto, de la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, en su día".

BUENA NOTICIA, PERO NO ES EL FIN

Por su parte desde la Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca consideran una "buena noticia" que Enresa haya renunciado al concurso para adjudicar las obras del Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca), pero advierten de que "no es el fin" de este proyecto porque la decisión última no es de la Empresa Nacional de Residuos.

En declaraciones a EFE, uno de los portavoces de la Plataforma, Carlos Villeta, reconocía que es una anulación de una licitación más, aunque en este caso resulte singular, porque se trata de la edificación que iba a acoger los residuos nucleares.

Y confía en que no se convoque ahora un nuevo concurso, después de que éste haya estado paralizado durante casi cinco años.

En cualquier caso, considera que "aún queda un largo proceso de tramitación" y que habrá que estar pendientes del séptimo Plan de Residuos Radiactivos.

Asimismo, recuerda las declaraciones de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en las que "no dejaba claro si optaba por un ATC o por varios".

En este sentido, señalaba que estarían "más tranquilos" si la ministra anulase definitivamente las autorizaciones ambientales del proyecto que están pendientes desde 2014.

El portavoz de la Plataforma aboga además por que se produzca un proceso de discusión pública para que la población manifieste qué tipo de modelo quiere para el futuro respecto a la gestión de los residuos nucleares.


EL ALCALDE DICE QUE SIGUE ADELANTE

Y mientras desde Villar de Cañas su alcalde, el popular José María Saiz, se ha mostrado convencido de que el ATC "se va a hacer" en la localidad conquense con un nuevo concurso.

"Enresa no ha dicho que vaya a paralizar el proyecto, sino que va a paralizar" el concurso, concretaba el alcalde de Villar de Cañas en declaraciones a EFE, que ha recordado que en 2014 "se hizo un concurso para la construcción de la ATC y fueron ciertas empresas las que depositaron unos sobres económicos y técnicos que se guardaron ante notario".

En este sentido, Saiz explicaba que lo que dice ahora la vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, es que el proceso "se ha quedado obsoleto, por lo que hay que hacer un concurso nuevo", que según el alcalde "va viento en popa, porque el ATC se va a hacer en Villar de Cañas y no hay ningún problema".

"Se están haciendo las cosas como hay que hacerlas" insistía el alcalde de esta localidad conquense, ya que según justificaba, "de seis años a esta parte, técnica y económicamente el proyecto ya no es lo que era, por lo que se va a indemnizar a las empresas y se va a hacer un concurso nuevo".

Asimismo Saiz señalaba que el expresidente de Enresa, Juan José Zabala, ya le informó de que se iba a paralizar el concurso, por lo que "lo estaba esperando" y valoraba que ésta es una buena noticia porque supone "un buen paso para seguir con el ATC".

"Si la vicepresidenta Ribera me comunica que no se va a hacer el ATC en Villar de Cañas, lo trasladaré a los medios de comunicación" ha mantenido el alcalde, que ha concluido que hasta la fecha, "puedo asegurar que no es así".

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