domingo 7/3/21
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REPORTAJE

Desde visibilizar a la mujer rural hasta dialogar con boina, un arte que huye de la ciudad hacia el pueblo

  • El artista Tomás Gutiérrez está revolucionando el panorama cultural de La Mancha con obras de gran calado social.  En sus creaciones, combina la exaltación del mundo agrario con el reconocimiento de las mujeres del campo. 
  • PeriódicoCLM ha patrocinado 'Gente de boina', el último mural de este joven autor, a través del cual se rinde homenaje a los mayores manchegos en estos tiempos difíciles de pandemia.
TomasArte
Algunos de los diferentes murales que el artista Tomás Gutiérrez ha venido realizando en diversos rincones de La Mancha. PeriódicoCLM

CIUDAD REAL.- “¡Arrea! ¡Pero qué apañao ha quedado!”, se me pasaba una y otra vez por la cabeza a los pocos minutos de llegar este lunes por la mañana a la rotonda de ‘El Obrero’, situada entre las calles ‘La Feria’ y Francisco García Pavón, en pleno centro de la localidad manchega de Tomelloso. Los culpables de este pensamiento son el artista Tomás Gutiérrez Ortiz y el director de PeriódicoCLM, Adrián López, sobre los que ya les adelanto que no desaprovechan oportunidad para poner en valor lo rural frente a las metrópolis.

Unas horas antes, el último nos había convocado en el lugar para la que sería la inauguración oficial de ‘Gente de boina’, el mural de arte urbano que ha financiado este medio de comunicación y que, tras seis días de lluvias, esfuerzo, inclemencias y un poquito de intrahistoria, se iba a dar por concluida. Frente a la fachada, además del autor de la obra, se acercaban ya los primeros periodistas locales y regionales expectantes por esta iniciativa cultural, así como algún que otro vecino curioso.

Por la calle que rinde homenaje al más afamado de los escritores de esta población se aproximaba por fin López, el cual cargaba oculto en una bolsa el juego de boinas que íbamos a vestir para la ocasión. Ya con todos los elementos listos, daba comienzo la original ceremonia. Ante las cámaras, posaba la triada compuesta por el artista local, el timonel al mando de este periódico y Tomás García, el mismo que escribe estas palabras.

De izquierda a derecha: Tomás García, Tomás Gutiérrez y Adrián López | PeriódicoCLM

Sin más demora, el pintor se mostró decidido en dar un paso al frente para atender a la prensa. A pesar de que a lo largo de la semana anterior había concedido numerosas entrevistas a diversos medios, aún se le notan los nervios ante los micrófonos. Algo normal en un joven poco acostumbrado a los focos y que, en cierto modo, mantiene una personalidad introvertida. Puede que por poco tiempo, pues sus creaciones son cada vez más reconocidas y elogiadas por la crítica.

El autor del mural desvelaba que éste se inspira en una pieza documental de Radio Televisión Española, homónima, y que actualmente cumple su cincuenta aniversario. Explica así que de dicha pieza filmográfica sacó los primeros planos de algunos vecinos, además del fotograma de la introducción, y lo que él considera “más tomellosero”: un corrillo de gente mayor charlando en la Plaza de España.

Asegura el joven artista que el mural es un homenaje “a esas gentes y a los oficios perdidos”, como los carreros y las reatas, a los que dedica “algún guiño” en su recién acabado trabajo. Igualmente, recuerda que la intervención mural está en cierto modo dedicada a “nuestros mayores”, que en estos momentos se enfrentan a la tercera ola de la pandemia.

Como broche final, Gutiérrez hacía referencia a los colores más destacados de este paisaje urbano, que son los mismos que forman parte de la bandera del municipio. El amarillo y el verde son para él “una muestra de orgullo” hacia la que es su “patria chica”.

EL MECENAS

Justo después llegaba el momento del responsable de la línea editorial de este medio, Adrián López. Mucho más acostumbrado a los micros, iniciaba su turno de palabra contando que este proyecto va a servir para recordar “la tradición de los diálogos que se producían en nuestras plazas y nuestros barrios”.

Unas conversaciones en las que era habitual hablar de política o sucesos, podían servir para encontrar un empleo o bien solo tenían por objetivo reunirse como mera actividad de ocio. “Una forma de relacionarnos” que López, admirador de Francisco Martínez, considera que “se está perdiendo”.

Pero la clave fundamental que esgrimía el comunicador para decidirse a patrocinar esta iniciativa cultural es la importancia de que los artistas locales, como en el caso de Tomás, “no tengan que irse de La Mancha para realizar sus proyectos”. Una reflexión con la que se daba término a la presentación del mural.

EL ENTUSIASTA DE LÓPEZ TORRES

Una vez solos los tres, aprovechamos para profundizar en el significado de las diferentes obras del protagonista. Como muchos referentes artísticos de Tomelloso, a Tomás Gutiérrez le tocó salir de la región para seguir formándose y evolucionando. Nos confiesa que su inquietud por las artes plásticas nació en la más tierna infancia. Fue su padre, un agricultor fallecido recientemente tras una larga enfermedad, el que le introdujo en la pintura y en la figura de Antonio López Torres (1902-1987). Es en el pintor tomellosero donde Gutiérrez ha encontrado su principal inspiración.

Especializándose en la técnica alla prima, el joven artista manchego ha pasado de los retratos por encargo realizados a familiares y amigos, a focalizar su obra en la identidad y costumbres de La Mancha. Gutiérrez ha tenido la gentileza de enseñarnos algunos de sus cuadros más recientes. Unos, trabajos de clase; otros, lienzos presentados a numerosos concursos de pintura. En ellos, podemos encontrar a jornaleros vendimiando, carros movidos por mulas, la fachada del teatro Cervantes, remolques llenos de vid o las terreras; mujeres que se dedicaban a extraer la tierra, a golpe de polea y espuerta, de las cuevas destinadas a la conservación del vino.

Tomás Gutiérrez junto a algunos de sus lienzos | PeriódicoCLM

Ha sido además entre los agotadores traslados desde su localidad natal a Valencia, en los que intercala el ferrocarril y el coche compartido a partes iguales, los que le han llevado a orientar su obra en esa suerte de “costumbrismo rural”. Al igual que en los filmes Surcos (1951) y La ciudad no es para mí (1966), donde sus protagonistas se enfrentan al reto de la migración interna desde la ‘España vaciada’ a la gran metrópolis consumidora de recursos y personas, este manchego entusiasta de la pintura ha tenido que plantar cara al muchas veces cruel estilo de vida de las grandes urbes, alejado de los lazos comunes.

Durante cuatro años, cursó el grado de Bellas Artes en la Universitat Politècnica de València, logrando un brillante expediente académico. Y aunque el clima mediterráneo, la playa del Levante y la festividad de las Fallas hacen más agradable el transcurso del día a día que el amasijo de hierros en el que se ha ido convirtiendo la capital de España, lo cierto es que Gutiérrez terminó sus estudios superiores con una serie de trabajos documentales centrados en el mundo rural.

En Comida casera de mi madre, entrevistó a una decena de compañeros, provenientes de diferentes regiones del país que compartían la nostalgia por volver a unos orígenes perdidos, así como la necesidad de reencontrarse con los allegados que habían dejado en sus pueblos. Mientras que en Costumbrismo tomellosero: documental del campo y el vino, reivindica la labor de los ciudadanos de su localidad natal por dar de comer al mundo.

DEFENSOR DE LA MUJER RURAL

Tras finalizar la carrera, este aventurero a marchas forzosas ha ido realizando diversos murales en distintos espacios de la provincia de Ciudad Real y de La Mancha toledana. No contó con un mal comienzo. En el primer concurso de grafiti en el que participó, el ‘Urban art’ de Daimiel, consiguió el primer premio con un particular Homenaje a la mujer manchega.

En Ciudad Real capital, pintó un mural en la calle Postas inspirado en Dorotea, una de las mujeres protagonistas del Quijote de Cervantes. Y en Villacañas, tuvo la oportunidad de decorar la fachada de un solar con una espectacular representación de una manchega tradicional en la recogida del azafrán.

El mural quijotesco pintado por Tomás en Ciudad Real | PeriódicoCLM

Gutiérrez lamenta que “las mujeres siempre han estado en un segundo plano”. Su necesidad de visibilizarlas nace por dos motivos: el arraigo a la tierra y el hecho de que sean una parte fundamental en el mundo de la familia y del trabajo agrícola. Igualmente, reconoce que reivindicar a día de hoy el papel de la mujer rural se trata de “un acto de justicia y de gran necesidad”.

Como proyecto de futuro, Tomás nos cuenta que, además de continuar “dejando algo suyo” con las numerosas intervenciones murales que ya tiene en mente plasmar “en cada rincón de La Mancha”, ha previsto establecer en Tomelloso un estudio de pintura con carácter social, donde pueda “fomentar la creatividad” artística entre sectores excluidos por la sociedad, como pueden ser las familias con rentas bajas, las personas con discapacidad o a las mujeres víctimas de la violencia machista.

UN ESPACIO ICÓNICO

Con todos estos debates abiertos, no pudimos evitar que la entrevista derivara en un coloquio imprevisto en plena plaza. Sin buscarlo, el mural que acabábamos de inaugurar se hizo carne. En este punto, el responsable de este medio planteaba que el mural apadrinado es también una forma de dar solución a una “problemática que están viviendo las zonas rurales”, como es el deterioro de las viviendas y espacios urbanos. Para López, el arte se puede traducir en “una oportunidad para fomentar un urbanismo diferente” y, al mismo tiempo, convertir espacios degradados “en un reclamo turístico” que ayude a la hostelería y los pequeños negocios.

Pues bien, esta pintura ya está causando un gran furor entre la población. Desde el momento en el que se dieron las primeras pinceladas del mismo, son muchos los vecinos de estas y otras localidades los que han agradecido al pintor la labor que está realizando. Otros tantos, no han querido perder la ocasión de hacerse una foto ante la obra. De hecho, en el mismo momento de la inauguración, no eran pocos los que interrumpían a Gutiérrez con el fin de compartir algún ‘selfi'.

Un espacio emblemático, frente a la escultura de Francisco Martínez, fundador del periódico El Obrero de Tomelloso y para López “el ciudadano más ilustre que ha tenido nuestra localidad”, que a partir de ahora se encontrará “acompañado por otros personajes” reconocidos por la población.

Gentes de uñas rotas y manos callosas; hombres y mujeres que labraron la tierra de sol a sol y que tenían en el ángelus, la ingesta de las gachas, las migas en el mediodía o la charla en la plaza, la única vía de desarrollo personal en unos tiempos especialmente duros. Sobrevivieron al caciquismo, al conflicto civil y a la etapa más oscura de la historia de nuestro país.

También, como recuerda López, es un reconocimiento a un modo de relacionarse que se está perdiendo, más cercano entre los nuestros; y donde la distancia, ahora convertida en medida de obligado cumplimiento a causa de una pandemia, era su peor rival.

Va por ustedes, mujeres luchadoras y “gente de boina”.

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