Miércoles, 23 de Mayo de 2018 Actualizado: 20:58 h.

EPICENTRO EN LA ALBERCA DE ZÁNCARA

Un terremoto de 3,2 grados a 40 kilómetros de los terrenos del cementerio nuclear hace saltar las alarmas

El seísmo, que se registraba este martes a escasa distancia de Villar de Cañas, vuelve a poner en entredicho la ubicación designada para instalar el ATC. La Junta cree que el proyecto "podría suponer un holocausto nuclear" e insiste en pedir a Rajoy su paralización.

Zona reservada para el ATC de Villar de Cañas | Foto: Reyes Martínez
Zona reservada para el ATC de Villar de Cañas | Foto: Reyes Martínez

CUENCA.- Un nuevo terremoto de magnitud 3,2 en la escala Richter se registraba este martes en Castilla‑La Mancha, con epicentro en la localidad conquense de La Alberca de Záncara, a una profundidad de once kilómetros y a tan solo 40 kilómetros de los terrenos donde el Gobierno de Mariano Rajoy insiste en instalar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), en el término municipal de Villar de Cañas (Cuenca). 

Seísmo que en un primer momento se indicaba que habría tenido como epicentro el municipio albaceteño de Munera, con una magnitud de 3,8 en la escala Richter, aunque poco después el propio Instituto Geográfico Nacional corregía en su página web los datos exactos. 

El terremoto tenía lugar minutos antes de las tres y media de la tarde de este martes, y se sumaba así a los temblores que se han venido registrando en otros puntos de la región en los últimos días. El anterior se había producido la madrugada del 3 de febrero en Zorita de los Canes, en la provincia de Guadalajara, con una magnitud de 2,9; tan solo un día después del que se registraba en esa misma localidad, a las 11.23 de la mañana, en esta ocasión con magnitud 2,2. 

La proximidad de este nuevo episodio sísmico con un epicentro tan próximo a los terrenos en los que se prevé construir el cementerio nuclear ha hecho saltar las alarmas. Concretamente, desde la Plataforma contra el Cementerio Nuclear consideran que este seísmo demuestra la "vulnerabilidad" de los terrenos en los que se planea la construcción de la instalación. 

Sobre este asunto, su portavoz, María Andrés, señala que sería "insensato" seguir adelante con el proyecto. Una opinión que se encuentra respaldada por "funcionarios expertos del Colegio de Geólogos y del propio Consejo de Seguridad Nuclear", así como por múltiples estudios contrastados por dicho organismo y por la plataforma.

Además, los contrarios a la instalación del basurero nuclear en Villar de Cañas insisten en que este nuevo seísmo, unido al que se producía el pasado 20 de diciembre en la localidad guadalajareña de Yebra, así como otros más que se han sucedido, demuestra que "la zona no es de baja sismicidad como se había dicho"

Un riesgo sísmico que se une a la posibilidad de aparición de oquedades, lo cual hace que los terrenos elegidos para albergar el cementerio nuclear sean "de alto riesgo". 

Asimismo, María Andrés considera que la magnitud del terremoto registrado este martes "no es despreciable", puesto que si bien el diseño del ATC permitiría soportar intensidades mucho mayores, "la inestabilidad del terreno aumenta considerablemente los riesgos ante eventos sísmicos". 

En este sentido, desde la Plataforma contra el Cementerio Nuclear apuntan a riesgos que pasan por la posible existencia de agujeros  subterraneos por karstificación y de arcillas expansivas, unido todo ello a la facilidad de migración de los radionucleidos en el acuífero, lo cual convierte al subsuelo en "inadecuado" para albergar un edificio de las características de un almacén radiactivo", denuncia la portavoz del colectivo. 

Por ello consideran que este terremoto vuelve a poner en primer plano las "incertidumbres geológicas" que han mostrado los terrenos desde un principio, y lamentan que "lejos de despejarse, las dudas se han incrementado a la luz del último informe que ha trascendido de los inspectores del Consejo de Seguridad Nuclear, que visitaron los terrenos en mayo pasado".  

LA JUNTA TEME UN "HOLOCAUSTO NUCLEAR

Ante esta situación, el Gobierno que preside el socialista Emiliano García‑Page ha vuelto a pedir al Ejecutivo central que dé marcha atrás en la construcción del cementerio nuclear en Villar de Cañas, puesto que "podría suponer un holocausto nuclear".

Así lo aseguraba el portavoz de la Junta, Nacho Hernando, para quien seísmos como el de este martes "deben hacer tambalear la viabilidad de esta infraestructura". Desde el Gobierno regional insisten en la "no idoneidad" de los terrenos en los que se quiere construir el cementerio nuclear, así como los peligros del transporte de residuos, a los que se suma la serie de seísmos que se vienen registrando en los últimos meses en zonas próximas a Villar de Cañas. 

Nuevos terremotos que deben "llevarnos a echarnos las manos a la cabeza", ya no solo a los técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear que, recuerda, "sufrieron una persecución interna", sino al conjunto de la sociedad. 

Hernando considera que no se puede permitir que "tres o cuatro se salgan con la suya a costa del conjunto de los 47 millones de españoles", al tiempo que asegura que desde el Ejecutivo regional se seguirá defendiendo los mismos planteamientos que la Plataforma contra el Cementerio Nuclear. Planteamientos de una sociedad que "no puede permitirse tomar decisiones erróneas por un regate corto que podría tener consecuencias durante los próximos 40.000 años en nuestro país".