jueves 13/8/20
SANIDAD

Tomelloso ocupa su hospital para tener UCI: una manifestación polémica que deja dudas e interrogantes

  • La protesta reúne a 4.500 personas en el aparcamiento de este centro sanitario para reclamar al Gobierno regional la instalación de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y el cumplimiento del Plan Funcional del hospital tomellosero.
  • Una jornada marcada por episodios de tensión entre los convocantes, simpatizantes de los partidos políticos de derechas y la alcaldesa de la localidad, la socialista Inmaculada Jiménez.
Simpatizantes de Vox discuten con la Guardia Civil en el momento que se generó polémica por la presencia de una bandera franquista en la protesta por la UCI en Tomelloso. TOMÁS GARCÍA
Simpatizantes de Vox discuten con la Guardia Civil en el momento que se generó polémica por la presencia de una bandera franquista en la protesta por la UCI en Tomelloso. TOMÁS GARCÍA

CIUDAD REAL- Bajo la implacable acción del sol manchego, y situados en el aparcamiento del único cine de la localidad, miles de personas se preparaban en los asientos de sus vehículos a la espera del toque de salida, a las ocho de la tarde, en la que sería una de las jornadas más ruidosas de la ciudad de Tomelloso, epicentro de la pandemia del coronavirus en la España rural.

Convocados con tan solo dos días de antelación por parte de la Plataforma Pro Servicios de la Comarca de Tomelloso ‑constituida hace un escaso mes‑, los manifestantes se reunían para mostrar su apoyo a la implantación de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el Hospital General de esta localidad ciudadrealeña. Otros tantos querían expresar su indignación ante el que consideran un trato desigual por parte de la Administración regional en relación a la falta de servicios públicos respecto a los que ostentan otras poblaciones de la Comunidad Autónoma con parecido o menor número de habitantes.

Los acontecimientos se precipitaron tras la votación la semana pasada en las Cortes de Castilla-La Mancha de una Proposición No de Ley (PNL) en la que se pedía a la Junta de Comunidades la instalación de este servicio en la autoproclamada ‘Capital de La Mancha’. El voto en contra del Partido Socialista, que cuenta con una amplia mayoría absoluta en la Cámara autonómica, prendió la mecha entre los habitantes de Tomelloso.

Así pues, durante la tarde de este sábado, miles de automóviles interrumpieron la normal circulación de las principales arterias de la ciudad. La alta presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no impidió que los conductores causaran ciertos problemas en la fluidez del tráfico de las avenidas Juan Carlos I y Antonio Huertas, además de las calles Oriente, Estación y Socuéllamos. Los atascos se acompasaban con el sonido de las bocinas y las distintas proclamas en favor de la UCI y del Plan Funcional para el centro hospitalario.

Mientras se esperaba a que concluyera el itinerario toda la multitud, en el hospital se cocían los preparativos que llevarían a la lectura del manifiesto redactado por la joven plataforma. Por un lado, los líderes convocantes, Pilar Bonillo y Joaquín Díaz Vallés ‑presidenta y vicepresidente‑ se situaron en torno a la puerta principal del complejo sanitario. Por otro, el resto de los organizadores, ataviados con chalecos amarillos al más puro estilo francés, trataban de poner orden. Y a la entrada, la Guardia Civil.


Pilar Bonillo dirigiéndose a los manifestantes que se dieron cita en el Hospital. TOMÁS GARCÍA


Por sorprendente que pudiera parecer, los primeros cargos institucionales que recibieron a los miembros de la plataforma fueron los del Partido Socialista. Después de haber defendido durante una semana la línea de la Junta, el PSOE de Tomelloso decidió confirmar a última hora su asistencia a la concentración. Así, el giro emprendido por Inmaculada Jiménez se daba después de que la regidora protagonizara un vídeo en las redes el pasado 26 de junio justificando la implantación en el hospital de una Unidad de Cuidados Críticos (UCC) en vez de la reclamada UCI.

La alcaldesa asistía de esta forma a la manifestación acompañada de su equipo de Gobierno al completo, incluido el concejal y diputado regional Iván Rodrigo, que se ausentó de la polémica votación en el Parlamento autonómico debido a una baja por su reciente paternidad. En la charla informal que mantuvieron con los cabecillas del movimiento ciudadano, se pudo escuchar el lamento de la regidora: “No pudo ser”, en referencia al resultado en las Cortes.

Tras los socialdemócratas, llegaron los representantes locales de Izquierda Unida, Ciudadanos y, finalmente, del Partido Popular. Junto al portavoz de los conservadores en el Ayuntamiento tomellosero, Javier Navarro Muelas, asistieron algunos militantes de Socuéllamos y Cinco Casas. No obstante, pese a que su formación había sido la impulsora de la PNL en las Cortes castellanomanchegas, el líder ‘popular’ pasó bastante desapercibido en el curso de la tarde, llegando a abandonar el aparcamiento del hospital tras la concentración con más pena que gloria, sin ni siquiera poder realizar una valoración de la concentración a los medios de comunicación debido a la extensa intervención post manifestación de Jiménez y Rodrigo, y después de que Pilar Bonillo acaparase todo el protagonismo de las reivindicaciones.

Pero volvamos donde nos habíamos quedado, que entre el final y el principio de esta historia hay mucho que contar, y no poco exento de polémica. Hasta la lectura del manifiesto Pilar Bonillo continuó un buen rato recibiendo al resto de personalidades. La presidenta de la nueva plataforma no es ajena al mundo de la política. Antes de decidirse a encabezar este colectivo fue la candidata de Vox a la Alcaldía de Tomelloso en las últimas elecciones municipales y concejala por la formación ultraderechista tras los comicios. Bonillo, que además de su acta consiguió meter otro edil más en el Consistorio, acabó siendo desplazada al poco tiempo en un golpe interno promovido por su antigua compañera de filas, Ana María Valero, actualmente portavoz de Vox en el Ayuntamiento y Jefa de Sección del Servicio de Anestesia del hospital.

La espera se hacía cada vez más larga. Una pequeña furgoneta blanca, engalonada con los mensajes de la Plataforma, intentaba amenizar el ambiente a través de una débil megafonía. Entre los sonidos de fondo, además del ‘Resistiré’ tan recordado en la pandemia, se escuchan algunos lemas. El más contundente: “Los políticos han hablado en las Cortes. Ahora hablará el pueblo en la calle”.

Los vehículos siguieron entrando al aparcamiento del hospital durante más de veinte minutos. Entre ellos, utilitarios corrientes, deportivos de alta gama, furgones de pequeños negocios y alguna motocicleta. Unos pocos tuvieron que quedarse en los exteriores ante el exceso de aforo.

El conjunto de los asistentes portaba pancartas en favor de la UCI, además de banderas locales y rojigualdas. Una enseña franquista dio origen a uno de los episodios más tensos de la velada. Al percatarse del hecho, el vicepresidente de la Plataforma, Joaquín Vallés, se acercó al grupo de simpatizantes de Vox que acompañaban al ciudadano que portaba la bandera, para pedirle que la guardase. Inmediatamente, subió el tono de la discusión, teniendo que acudir la Guardia Civil, la cual prefirió ignorar la presencia del símbolo preconstitucional para evitar una escalada de tensión. Los más exaltados aplaudieron al nostálgico de la dictadura militar, con algún grito de “¡Viva España!”.


Manifestante portando la bandera franquista. TOMÁS GARCÍA


Tras el lamentable suceso, Bonillo cogía el micrófono y daba comienzo a la lectura del manifiesto. La portavoz de la Plataforma inició su discurso anunciando que del hospital iba a salir el personal sanitario a secundar la convocatoria y mostrar su apoyo a las reivindicaciones. Solo un par de profesionales lo hicieron. Después de un aplauso multitudinario y espontáneo por la labor desempeñada ante la crisis del coronavirus, Bonillo presentó a la Junta Directiva del movimiento, desconocida hasta ese instante.

Afirmó que se trataban de “personas normales”, vecinos sin ningún interés particular que se habían unido para reivindicar los intereses de la comarca, sin importar el color político de los gobernantes. Dicho esto, la antigua candidata de Vox mostró su “gran decepción” ante la negativa del Gobierno de Castilla-La Mancha de concederle la UCI al hospital, asegurando que “lo están dejando morir poco a poco”.

Del mismo modo, Pilar Bonillo reclamó para los habitantes de la comarca el cumplimiento “al cien por cien” del Plan Funcional del Hospital. “Reclamamos del Gobierno regional voluntad política y presupuestaria”, declaró la portavoz de la plataforma, para acto seguido pedir a la Administración regional que dejara de “discriminar” a los tomelloseros.

En cuanto a la hoja de ruta de la Plataforma, adelantó que esta no dejaría de salir a las calles. Al menos, hasta que el Gobierno que preside el socialista Emiliano García-Page rectifique en su agenda con Tomelloso y su comarca. Como advertencia final, avisó que la Plataforma irá a protestar “a donde haga falta”, incluso a Toledo.

Poco después, Bonillo dio paso a los agradecimientos a las distintas instituciones, empresas, partidos y asociaciones que apoyaron la convocatoria. En ese momento, diversos militantes del PP, así como los simpatizantes de la extrema derecha, alentaron una sonora pitada contra la alcaldesa de la localidad. Durante largos segundos, algunos exaltados abuchearon e insultaron a Inmaculada Jiménez. La dirigente, miembro también del Comité Federal del PSOE, se dirigió en persona a algunos ciudadanos que la increparon, con el objetivo de aclarar su posición y calmar las aguas, aunque sin éxito.


Vídeo con los abucheos a la alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jiménez. ENTOMELLOSO.COM


La crispación continuaba entonces en las redes, donde algunos, como el concejal del PP José Márquez ‑expresidente de la Hermandad Virgen de las Viñas‑, aprovechaba la situación para hacer algún comentario subido de tono, al tildar de “asco” la presencia del equipo de Gobierno local en la manifestación. Poco después, ante toda esta polémica, la Plataforma decidía ponerse en contacto telefónicamente con este medio de comunicación para trasladar su desaprobación a los insultos y pitidos contra la regidora socialista.

Ya en el inicio de la noche, y con los asistentes abandonando el complejo hospitalario, la alcaldesa de Tomelloso se dirigió a los medios de comunicación. Acompañada por Iván Rodrigo y Pedro Ángel Jiménez, primer edil de Argamasilla de Alba y compañero de filas, Inmaculada Jiménez afirmó que los socialistas “han estado siempre del lado del Hospital de Tomelloso”.

La además secretaria general de la agrupación local del PSOE criticó la posición de los populares, que en el pasado defendieron la privatización del centro hospitalario, durante la legislatura de María Dolores de Cospedal al frente del Ejecutivo regional. En las declaraciones a la prensa, mostró su apoyo a la manifestación, no sin antes manifestar cierta disconformidad con el manifiesto.


Inmaculada Jiménez, junto a su edil y diputado regional Iván Rodrigo, y el alcalde de Argamasilla de Alba, Pedro Ángel Jiménez. TOMÁS GARCÍA


Y pese a su presencia en la concentración, lo que sí negó Jiménez fue que hubiera una “ruptura” o un “cambio de pareceres” entre ella y el Gobierno autonómico. A parte, sobre el PP explicó que esta formación busca “colgarse la bandera de la sanidad cuando no cree en ella”, afirmando además que “lo único que quieren es derrotar a esta alcaldesa” y, si es posible, “llevarse por delante a Emiliano García-Page”.

Concluía así uno de los días más intensos en la vida política y social de Tomelloso. Según datos ofrecidos por la Guardia Civil a PeriódicoCLM, se calcula que en la movilización ciudadana se concentraron 2.500 automóviles, unas 4.500 personas.

Lo que está claro es que el encuentro, la primera gran manifestación en Castilla-La Mancha desde el fin del Estado de Alarma, no solo ha servido para medir el hartazgo ciudadano de Tomelloso sobre la gestión sanitaria que le afecta, sino que también ha valido para ver el inesperado resurgimiento de Pilar Bonillo en la vida pública ante una dubitativa dirección municipal del PP y para dejar patente cómo el devenir del hospital no solo puede afectar al prestigio del Gobierno regional, sino también del local. Aquí lo dejo, pues de lo evidente también se sacan muchas dudas e interrogantes. Agárrense, que en este pueblo vienen curvas.

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