Viernes, 22 de Junio de 2018 Actualizado: 12:59 h.

MEDIO AMBIENTE

La macrogranja que El Pozo quiere instalar en Albacete amenaza con contaminar el agua de la zona

Los vecinos de Pozuelo, Argamasón, La Zarza, Peñas de San Pedro y Casas de Cañete temen que este proyecto convierta sus pueblos en "lugares inhabitables". La marca del Grupo Fuertes sigue en el centro de la polémica tras el impactante reportaje de Jordi Évole, que mostraba a cerdos deformes y llenos de úlceras.

Fotografía de archivo de un grupo de cerdos en una granja | PÚBLICO.ES
Fotografía de archivo de un grupo de cerdos en una granja | PÚBLICO.ES

ALBACETE.- Vecinos de las localidades albaceteñas de PozueloArgamasónLa ZarzaPeñas de San Pedro y su pedanía Casas de Cañete han levantado la voz contra la macrogranja porcina que el grupo Cefusa‑El Pozo pretende instalar en la zona. Una nueva amenaza por los importantes y difícilmente reversibles perjuicios que ocasionaría en la zona, como la contaminación de los recursos hídricos subterráneos, y que a su vez requeriría enormes cantidades de agua para su mantenimiento, algo "inasumible" para un entorno de secano como esta comarca. 

Esta escasez, sumada a los altos niveles de concentración de nitratos que ocasionan este tipo de explotaciones ganaderas, ha hecho que en otras zonas de España, como Cataluña, Aragón o Murcia, donde hay implantadas macrogranjas de este tipo, haya municipios que llevan años sin poder beber agua del grifo. Situación que podría llevar a estos municipios a verse abocados a la despoblación, en caso de materializarse este proyecto planteado para la finca La Lossa, en el término municipal de Pozuelo. 

Una explotación con capacidad para 108.000 lechones, 18.000 madres, 3.000 de reposición y 120 verracos, que estarían distribuidos en 51 naves repartidas en nueve núcleos, contando además con dos balsas de purines por cada uno de ellos. 

Una nueva amenaza que se cierne sobre la zona, y que ha llevado a sus vecinos a organizarse y crear la plataforma 'No a las macrogranjas en Pozuelo y Argamasón', integrándose el nuevo colectivo en el movimiento regional 'Stop Macrogranjas'.  Se oponen así al proyecto presentado por el grupo Cefusa-El Pozo al considerar que la macrogranja porcina proyectada haría de sus pueblos "lugares inhabitables". 

Además, denuncian el intento de "hipotecar" sus pueblos con promesas de puestos de trabajo, mientras se hace insoportable la vida en ellos debido a los fuertes olores y la proliferación de moscas, así como con el almacenaje y esparcimiento de purines procedentes de esta macrogranja que pretende albergar más de 100.000 cerdos. 

De materializarse el proyecto, que ya se encuentra presentado ante el Ayuntamiento de Pozuelo, creen que supondría el abandono del medio rural, haciendo que los habitantes de la zona tuvieran que marchar a otros lugares. Pero aseguran que no solo se trata de las molestias y problemas de salud que pudieran ocasionar para los vecinos, sino también de los efectos sobre el medio ambiente.  

EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA 

Pero este proyecto para esta comarca albaceteña no es el único que ha puesto estos días en el punto de mira mediático al Grupo Fuertes, propietario de la marca El Pozo, puesto que una de las granjas con las que mantenía relación comercial Cefusa ‑su filial ganadera‑ fue protagonista de un reportaje sobre maltrato animal emitido en el programa Salvados de LaSexta. Un reportaje en que se mostraban cerdos desnutridos, enfermos o muertos en los mismos corrales en los que seguían los animales vivos. 

Imágenes impactantes cuya difusión ocasionó que dos grandes cadenas de supermercados belgas ‑Delhaize y Colruyt‑  y una alemana ‑Rewe‑ retiraran los productos de El Pozo tras la denuncia de la ONG Animal Rights sobre maltrato animal. Algo que desde la compañía se veía como un "desproporcionado e injusto ataque", aunque a raíz de estos hechos haya anunciado su desvinculación de la granja filmada por el programa de Jordi Évole en Alhama de Murcia, fruto de un expediente de investigación interno. 

MÁS DE 3.000 FIRMAS CONTRA LA MACROGRANJA

Y mientras se generaba este escándalo en torno a la firma cárnica, en esta comarca albaceteña se ponía en marcha hace un mes una recogida de apoyos contra el nuevo proyecto de Cefusa‑El Pozo, que se ha traducido ya en más de 3.000 firmas ‑casi 500 en papel y otras 2.500 en formato digital recogidas a través de la plataforma change.org‑ que el pasado 14 de febrero se presentaban ante la Viceconsejería de Medio Ambiente. 

Una campaña que aún sigue en marcha a través de la red, rozando las 2.700 firmas ya, y que viene a mostrar el rechazo mayoritario al proyecto. Por ello, desde la Plataforma piden al alcalde de Pozuelo, el socialista Gregorio Moreno, "que tenga en cuenta la opinión de los vecinos de la comarca", puesto que la envergadura de esta instalación "no entiende de fronteras, y los olores y los problemas de contaminación ambiental afectarán a toda la comarca y de forma irreversible en el suelo y en el agua". Una solicitud que hacen extensiva a la Administración provincial y regional, para que impidan que el proyecto siga adelante. 

Mientras tanto, para este sábado, 24 de febrero, está previsto un encuentro, en el hogar del jubilado de La Solana (pedanía de Peñas de San Pedro) para tratar el proyecto presentado ante el Ayuntamiento de Pozuelo. Una reunión abierta a todos los interesados, en la que se hablará no solo de la cercanía de las naves a los núcleos de población, sino también sobre los perjuicios medioambientales y económicos para la zona que supondría la puesta en marcha de esta explotación.  

Asimismo, se comparará la situación a la que podría enfrentarse Pozuelo con el caso sufrido en Balsa de Ves. Una pequeña localidad albaceteña, con poco más de 150 habitantes, en los que la granja porcina instalada en el año 2006 ha ido creciendo hasta llegar a una extensión total de 1.300 hectáreas, creando únicamente cinco puestos de trabajo, pero originando numerosos inconvenientes. Paso continuo de camiones, malos olores y la posible afección de los abonos a los acuíferos, son algunos de los problemas que sufren. 

Una situación en la que no se quieren encontrar los vecinos de esta zona de la provincia de Albacete, por lo que reclaman a las distintas administraciones que paralicen el proyecto.