Viernes, 20 de Octubre de 2017 Actualizado: 03:34 h.

ALBACETE

Villamalea, historias circulares

Comunicado

A lo largo de años de trabajo en este municipio de la Manchuela albaceteña hemos podido hablar con multitud de vecinos que nos han contado sus relatos de vida relacionados con las migraciones.

Son cientos los villamalenses que en los años 60, 70 del siglo XX emigraron a otros lugares de Europa. Con el nuevo siglo, son cientos de personas, familias, procedentes de Ecuador, Bolivia, Ucrania, Marruecos y Rumanía las que se han instalado en Villamalea en busca de oportunidades para mejorar su vida.

En los últimos años, víctimas de la crisis económica y de los altísimos niveles de paro juvenil, han sido muchos de nuestros jóvenes los que han emigrado a otros lugares, principalmente de la UE en busca de un sitio donde poder desarrollar su potencial de conocimientos.

Nos dimos cuenta, que todas estas historias a lo largo de medio siglo, tenían muchos puntos en común a pesar de la amplitud de años transcurridos. Necesitábamos contarlo y es cuando surge este proyecto “Villamalea, historias circulares”

Teníamos un problema, la financiación. Nuestro presupuesto era de CERO euros. Necesitamos recurrir a alguien que disponga de los conocimientos, sensibilidad y creatividad para desarrollar nuestra idea y al mismo tiempo que acepte hacerlo gratis.
De nuevo no necesitamos buscar fuera.

Néstor Cuenca Ortiz y Carlos Cuenca Monedero son dos jóvenes villamalenses graduados en Comunicación Audiovisual, dos personas con talento y creatividad a raudales. Les contamos la idea y les gustó, solo había que buscar hueco y llevarlo a cabo.

Laureana e Ismael, nos cuentan por boca de aquella, ya que Ismael está enfermo y no puede hablar, su experiencia en la emigración hacia Holanda a mediados de los sesenta, sus desvelos por no poder conocer a su hijo que nació estando el lejos y que no pudo ver hasta que tenía 6 meses. Su viaje hasta el norte del continente, sin papeles. Lamentablemente Ismael falleció en junio de 2015 y no ha podido ver concluido este corto.

Manuel y María, ya octogenarios, nos relatan sus experiencias en Holanda, Francia y Suiza. Las diferencia de trato según los países, el cómo miraban a los españoles en algunos rincones de la vieja Europa.

La familia Jamrir, cuatro hermanos Yassine, Ahmed, Mohamed y Keltouma, llegados desde Marruecos y que son unos vecinos muy arraigados en la localidad; nos relatan lo duro que es abandonar tu país en busca de mejores oportunidades, y los recelos injustificados que muchas veces se han encontrado.

La familia Gallego Muriel, procedente de Bolivia y en la actualidad ya nacionalizados españoles. Maribel cuenta con desgarro, lo duro que es abandonar un continente y dejarte allí a tus tres hijos. Su esposo Jose Claudio narra como a veces aprovechando que no tenían “papeles” se han aprovechado de ellos.

Por último Alfonso Orozco, un joven ingeniero de la localidad y que trabaja en Alemania desarrollando plenamente su profesión. Alfonso se graba con su tablet desde una cafetería en el país germano. Nos dice que él siempre tuvo claro que quería irse a trabajar a Alemania, donde creía que podría desarrollarse mejor como ingeniero. Su emigración en este caso no ha sido forzosa, aunque quizás el potencial profesional no podría estar desarrollándolo en España en estos momentos. Nos narra las cosas que echa de menos de su pueblo; pero al mismo tiempo lanza un mensaje positivo a los/as jóvenes que están intentando dar el paso, mensaje que vale la pena ser escuchado.

Néstor y Carlos, han sido capaces de plasmar en este corto de quince minutos todo este torrente de experiencias, y sentimientos; el relato que han engarzado lanza un mensaje claro, sobre la similitud de muchas de estas vivencias. Las migraciones siempre han existido, existen y existirán. No debemos buscar chivos expiatorios, cabezas de turco en los migrantes cuando las cosas nos van mal. Ayer fue él, hoy soy yo, mañana quizás puedas ser tú.
Este bonito proyecto lo hemos hecho sin dinero, pero con un camión de ilusión. Nuestro mejor regalo sería que lo vieras y que lo compartieras con todos tus conocidos; es el mejor precio que podríamos recibir.