Miércoles, 22 de Noviembre de 2017 Actualizado: 13:32 h.

A propósito del Congreso Provincial del PSOE de Toledo

Creo que no procede remontarme a procesos internos pasados que todos conocemos y en los que llevamos inmersos más de un año. Procesos en los cuales, casi todas y todos hemos participado en mayor o menos medida en uno u otro lado, cometiendo errores y aciertos, pero siendo (nuevamente casi todos) leales a unas siglas, las del PSOE.

Porque no hay que quedarse anclado en ese pasado, hoy quiero centrarme en el futuro, en lo que nos toca ahora que es, además, el futuro que más nos importa, el de nuestro partido al nivel más cercano, a nivel provincial. Es, por qué no decirlo, el nivel más afectivo de nuestro partido, por la afinidad y afecto que nos une a los compañeros y compañeras del ámbito provincial y que conocemos de manera más intensa.

Durante las próximas semanas tenemos por delante un trabajo intenso, y que requiere que aparquemos y dejemos a un lado cualquier tipo de división y nos centremos en todo aquello que nos une. No podemos permitirnos ahondar en discrepancias que solo nos apartan del camino y del objetivo que tenemos por delante, que no es otro que ganar en los procesos electorales de 2019.

Cuando el Congreso Provincial de Toledo toque a su fin, debemos tener un partido armado y fuerte, agrupación por agrupación, militante a militante, calle a calle. Pero esto no puede hacerse partiendo de una estrategia basada en el rencor y el enfrentamiento personal que habita en algunos compañeros y compañeras. Esto no puede ser un motivo que se anteponga a nuestra base ideológica a la hora de presentar precandidaturas (ojo, totalmente legítimas), obviando el pensar en la militancia en general y su interés.

Para conseguir la primera de esas premisas, tenemos que plantearnos que este Congreso ha de ser el fin de un ciclo de procesos internos que abra paso al comienzo de una nueva etapa. Una etapa en la cual, hasta el último de los militantes toledanos, se sienta identificado al 100% en todos y en cada uno de los órganos de dirección que las y los socialistas de la provincia hemos de aprobar en este Congreso.

Esto no es fácil de lograr. Para ello, tenemos que ser valientes y no podemos ser egoístas. No debemos permitir que la desconfianza se apodere de este camino. Hemos de ser abiertos de mente, generosos y elegantes. Tenemos que tener muy claro que solo podremos afrontar los próximos retos si la unidad es total, si vamos juntos, si aprendemos los unos de los otros, si cada uno de nosotros, desde la responsabilidad que ostente, pueda aportar su granito de arena para que el conjunto salga beneficiado.

Tenemos que plantearnos de una vez por todas que toda la militancia es importante, y que este partido solo será una verdadera alternativa de gobierno y tendrá credibilidad si, tras el próximo Congreso Provincial, la dirección que salga del mismo es un equipo cohesionado, sin fisuras, con los mejores valores del partido en cada campo, con referentes de todas las comarcas de la provincia, confiando los unos en los otros, y siendo todos juntos un puente para toda la militancia socialista de la provincia de Toledo.

Tengo claro que en este momento este partido no se puede permitir entrar en otro proceso de primarias. No al menos si estas primarias no vienen motivadas por diferencias ideológicas o de partido. Hemos vivido momentos duros, y las y los compañeros están ya muy desgastados por los anteriores procesos en los cuales se han dejado la piel y el alma. Sencillamente, es muy egoísta obligar a los mismos a volver a elegir, pero lo es aún más hacerlo sobre una candidatura que ya nace fallida y cuyo interés final no es el beneficio del conjunto de toda la militancia, sino poder aparcar para sí mismo una ínfima cuota de representatividad con la que alargar unos pocos  años más una actividad política.

Desde el principio de todos estos procesos, nunca  he escondido cual era mi opción personal en cada paso. Apoyé la candidatura de Pedro Sánchez porque legítimamente pensaba que era lo mejor para el partido a nivel general. En el proceso regional defendí el acuerdo antes de las primarias como la mejor manera de no tensionar a la organización, buscando una integración real de las diferentes sensibilidades heredadas del proceso anterior. Y para este proceso provincial defiendo una única candidatura liderada por el actual Secretario Provincial, Álvaro Gutiérrez, y basada en un equipo renovado, experto e integrador, pensando en todas y en todos, y como decía más arriba, que represente hasta el último militante de toda la provincia.

Esto hubiera sido lo ideal para no llevar al partido a una nueva “guerra” de avales, de votos, de tensión y de enfrentamiento entre compañeras y compañeros. Pero a pesar de todo esto, un ínfimo grupo, con María Ángeles Calvo a la cabeza ha decidido, con pleno derecho, presentar una candidatura alternativa, excusándose en el 39º Congreso, pero con la intención oculta de ni siquiera llegar al final del proceso (saben a ciencia cierta de la imposibilidad de la gesta). Esta candidatura “espontánea” solo va a conseguir crispar durante unos días más, a este, nuestro Partido, que ya está muy harto de tensiones que no llevan a soluciones.

Yo no apoyo la precandidatura de María Ángeles Calvo. Ni yo, ni una gran parte de las y los miembros de la “Plataforma Militantes en Pie Toledo” de la que fui coordinador durante un tiempo, a pesar de que en diferentes publicaciones se ha manifestado que la decisión de presentar esa candidatura ha sido “consensuada con los miembros de la Plataforma”, para arroparse de una legitimidad que no tiene. No dudo de que serán algunos quienes la apoyen, pero ni son todos, ni son representativos del conjunto. Un conjunto que mayormente aboga por la unidad y el consenso frente al enfrentamiento innecesario. Es especialmente triste leer como un pequeño grupo de apenas 20 personas se han adueñado sin disimular de todo el trabajo que más de 700 compañeros y compañeras de toda la provincia realizaron desinteresadamente durante más de 6 meses en favor de nuestro secretario general Pedro Sánchez. Ni aquella batalla es esta batalla, ni esta candidatura tiene que ver con la gente que luchó en las primarias federales.

Termino. Como militante socialista, poniendo mi mano izquierda a disposición de quien quiera que salgamos del Congreso Provincial unidos, cercanos, en familia. Mi mano abierta se la presto y se la cedo a quien quiera liderar esa postura. Mi trabajo será el suyo. En cambio, quien busque un congreso de desunión, de arengas y proclamas sin fundamento, quien pretenda imponer un concepto de socialismo basado en egos y en discrepancias personales, es mejor que se olvide de buscar representatividad alguna, pues esos comportamientos serán premiados con la indiferencia de las y los socialistas toledanos.


Pablo Ortiz
Secretario General del PSOE de Cabañas de la Sagra
Miembro del Comité Federal del PSOE