Sábado, 10 de Diciembre de 2016 Actualizado: 03:05 h.

El deporte es machista o por qué el ‘Pichu’ Cuéllar no es un caso aislado

Las personas que pertenecemos al mundo del deporte nos encanta vender sus bondades cada vez que alguien quiere escucharnos, utilizando el manido argumento de que se transmiten muchos valores positivos a través del deporte. No por manido deja de ser cierto: hay una gran cantidad de valores positivos que se pueden aprender a través de la práctica deportiva.

Sin embargo, no siempre lo conseguimos. Hay veces en que algunas personas que pertenecen al mundo del deporte salen con exabruptos como los del 'Pichu' Cuéllar esta semana, insultando gravemente a un periodista en una rueda de prensa, perdiéndole todo el respeto. De todas maneras, no es mi intención resaltar en este caso un acontecimiento lamentable y que hay quienes podrían calificar de puntual, sino encuadrarlo en un contexto más amplio de machismo dentro del deporte, ni tampoco quiero hacer referencia a la prensa deportiva porque ya bastante se ha hablado de esto a raíz del incidente.

El 'Pichu' Cuéllar demuestra en su rueda de prensa una actitud claramente machista. Es todo lo contrario a lo que buscamos quienes intentamos vivir nuestra masculinidad de una manera distinta a la tradicional: mantiene una actitud agresiva, no deja hablar al periodista que querría defenderse, insulta repetidamente y, además, utiliza las palabras “cojones” y “polla” para darle más fuerza a su argumento. Por supuesto, las respuestas de otros futbolistas no se hicieron esperar y, como Álvaro Arbeloa, le han jaleado que tiene “muchos huevos”. Otra muestra más del machito deportista.

Estas reacciones son claros ejemplos del “macho alfa” que están defendiendo su territorio. No son casos aislados.

También esta misma semana en la República Checa, a dos futbolistas les han mandado a entrenar con chicas por decirle a una asistente que “las mujeres deben estar en la cocina”. Podríamos seguir señalando casos de machismo estructural dentro del deporte, pero sobre algunos de ellos ya se ha escrito ampliamente como, por ejemplo, la contraportada del diario As.

Podríamos pensar que se trata únicamente del fútbol, deporte de masas y que refleja en muchas ocasiones lo peor de nuestra sociedad. Lamentablemente, no es así. Un dato: la lista de deportistas de élite en España está formada casi por un 70% de hombres, y eso que el criterio es fundamentalmente “representar a España en competiciones internacionales”. ¿Acaso las mujeres no compiten y representan a España en mundiales, europeos, Juegos Olímpicos? Por poner un caso ilustrativo: en balonmano, los 17 deportistas de élite españoles son los miembros de la selección masculina de balonmano. No hay ninguna mujer en esta lista. Ellas se clasificaron para los recientes Juegos Olímpicos, ellos no.

Las causas son fáciles de encontrar: busquen quiénes presiden las federaciones nacionales, quiénes componen las directivas de dichas federaciones y quiénes son los entrenadores de los equipos nacionales o los árbitros del máximo nivel de forma mayoritaria. El deporte es una estructura construida por hombres y para hombres, por ese motivo no está suficientemente interesado en la lucha por la igualdad.

Pablo Martín Calvo es maestro y pedagogo