Lunes, 11 de Diciembre de 2017 Actualizado: 07:01 h.

Municipalismo para ganar Castilla‑La Mancha en 2019

Estreno, con este artículo, mi nueva condición como miembro del nuevo Consejo Ciudadano Regional de Podemos Castilla-La Mancha. Hoy hace dos años exactos de aquel domingo 24 de mayo de 2015. Un día que cambió mi vida, la de mis compañeros de movimiento, la forma del Ayuntamiento de Villarrobledo y también nuestra región.

Aquel día, en toda Castilla-La Mancha, se sembraron poco más de una treintena de excepciones. Valientes excepciones que suponían la entrada en los Ayuntamientos de aquellas y aquellos que, sin el amparo de Podemos, decidieron presentarse en solitario a las elecciones municipales. Hicieron de su valentía una herramienta para la ciudadanía. En todos los casos se produjo lo que se esperaba: se cambió la forma de ver aquellos Ayuntamientos. 3 de ellos lograron alcaldías, Se logró cambiar gobiernos, se entró en otros, se rompieron muchas mayorías absoluta. Muchas otras cayeron en la fría oposición a gobiernos en mayoría absoluta. Pero todas ellas cambiaron la óptica, perdieron el miedo y llevaron la ilusión a los cortijos donde llevaba puesto el sol desde hacía décadas. Quizá no se logró la primavera, pero lo más duro del invierno quedaba atrás.

Mientras, en las Cortes Regionales, David y José hacían lo propio. Dos caminos que tardarían un tiempo encontrarse, el de Cortes y Ayuntamientos. Dos caminos pararelos que compartían respuesta al odio: la sonrisa. Dos caminos que, sin tocarse, respondían igual al miedo: con valentía.

Un día se creó la Red de Concejalxs del Cambio en CLM y todo cambió. Descubrimos lo que antes solo suponíamos, que no estábamos solas. Las sinergias se tendieron con rapidez. La colaboración desbordó las expectativas. Los encuentros se sucedieron y el edificio comenzó a construirse.

Todas nos hemos equivocado. Todos hemos dado algún coscorrón debido a que no veníamos aprendidos de casa, ningún político profesional formó parte de estos equipos y hubo que aprender a correr mientras nos atábamos los cordones. Han sido dos años muy duros en los que se han dado pasos impagables. Se han impulsado políticas y medidas que no cabrían en estas páginas, se ha demostrado a nuestras vecinas y vecinos que nos somos el demonio. Pero solo lo hemos logrado en poco más de una treintena de casos.

Hoy tenemos un Consejo Ciudadano muy diferente al que había al inicio de esta historia. Hoy tenemos un órgano político regional integrado por algunas de esas excepciones de las que hablaba al principio. Voces, todas ellas, que serán determinantes para ganar nuestra Región.

 Pero nuestra Región no tiene un corazón, tiene tantos como municipios. Hoy estamos decididas y preparadas para construir un movimiento municipalista que extienda a todos nuestros Ayuntamientos las herramientas que hemos cosechado estos años para garantizar que todas y todos tengamos la posibilidad de concurrir en 2019.

Independencia, autogestión y colaboración. La experiencia iniciada en 2015 nos ha dado las pistas de cómo hacer que esto funcione; permitiendo que cada municipio elija sus propias fórmulas de concurrencia electoral. Que cada cual analice su entorno y decida, con su asamblea, cómo debe ganar su Ayuntamiento, pero, esta vez sí, con Podemos al otro lado, tendiendo una mano. ¿Por qué acabar con aquello que nos hace únicas? Fomentar el municipalismo implica ahondar en las redes, en los talleres, en la formación, en las sinergias, en la sororidad, en la afectividad, en la cooperación, en la amortización de las experiencias, en la necesidad de crear poder popular.

Nunca la impaciencia fue algo tan afortunado; hagamos de nuestra humana incapacidad de esperar una virtud que nos lance al trabajo duro que necesita nuestra región para afianzar eso que venimos prometiendo, que vamos a madurar sin envejecer.

¿Alguien duda aún que sí se puede? Yo no.


Mario de la Ossa

Edil de Villarrobledo y consejero en Podemos CastillaLa Mancha