Lunes, 11 de Diciembre de 2017 Actualizado: 10:41 h.

La nueva ley de autónomos, una oportunidad para los jóvenes de Castilla‑La Mancha

La salida de los peores momentos de la crisis económica, ha configurado el autoempleo como una opción interesante para los jóvenes que viven en nuestra región, impulsada tanto por la oportunidad como por la necesidad, como consecuencia de la falta de alternativas laborales en el mercado.

Según el último Informe GEM del Observatorio del Emprendimiento, el tramo de edad con mayor concentración de emprendedores en fase inicial, tanto con negocios nacientes como nuevos, es el de 35 a 44 años, seguido por el de 25 a 34 años.

La recién aprobada Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo introduce novedades respecto a las bonificaciones para los jóvenes que deciden dar el paso, que apuestan por crear, innovar y autoemplearse. Aunque la nueva ley se publicó en el BOE el pasado 25 de octubre, algunas de sus medidas no entrarán en vigor hasta el 1 de enero de 2018.

Una de las principales novedades es la ampliación del periodo de la llamada tarifa plana, en el que el autónomo sólo paga 50 euros al mes en concepto de cotizaciones a la Seguridad Social. Antes era de seis meses y, a partir de 2018, pasará a ser de un año.

La tarifa plana ha beneficiado ya en España a más de 1.250.000 personas desde su puesta en marcha, de ellos más de 450.000 menores de 30 años. En Castilla-La Mancha, cerca de 22.000 jóvenes autónomos se han beneficiado de la tarifa plana, con la provincia de Toledo a la cabeza de esta cifra (7.083), seguida de Ciudad Real (5.417), Albacete (4.374), Cuenca (3.074 ) y Guadalajara (1.996).

Cuando un joven va a poner en marcha su propio negocio debe echar cuentas. Deberá abonar en torno a 275 euros de cuota mensual, si no está acogido a la tarifa plana. A partir del 1 de enero de 2018 solo tendrá que pagar 50 euros durante doce meses. Después, durante los seis siguientes, del mes 13 y hasta el 18, la deducción será de un 50% de la cuota mensual (unos 137 euros al mes), mientras que a partir de esa fecha, y hasta los dos años, el autónomo se beneficiará de una deducción del 30%, con lo que tendría que pagar unos 192 euros mensuales.

Pero, además, los nuevos autónomos varones menores de 30 años, y  mujeres menores de 35, tienen una ayuda extra, ya que podrán aplicarse una bonificación del 30%, sobre la cuota por contingencias comunes en los 12 meses siguientes a la finalización de la tarifa plana. Por tanto, los autónomos nuevos más jóvenes disfrutarán de bonificaciones durante sus primeros 36 meses.

En la nueva ley hay también una reducción de los requisitos de acceso, ya que para beneficiarse de la tarifa plana solo serán necesarios que en los dos años anteriores no se haya estado de alta como autónomo, en lugar de los cinco que se exigen ahora.

En el caso de las madres autónomas, hay una excepción, ya que pueden reemprender su negocio antes de dos años después del cese y acogerse a la tarifa plana.

Para personas discapacitadas, víctimas de violencia de género y víctimas del terrorismo, se mantienen las cuantías y tramos: 12 meses a 50 euros y los 4 años siguientes con una bonificación del 50% en la cuota.

Otro aspecto interesante de esta ley son los cambios en las altas y bajas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Así, los autónomos podrán cambiar de base cuatro veces al año en lugar de las dos actuales, mientras que las bajas y altas en el RETA se podrían realizar hasta tres veces al año, siendo efectivas en el día realizado. De esta forma, únicamente se pagará la cuota de los días en los que el autónomo esté dado de alta y no el mes completo. Hasta ahora, si el profesional se daba de alta el día 20 de un mes, pagaba igualmente el mes completo de cuota, aunque sólo estuviera diez días activo.

El 1 de enero de 2018 también entrarán en vigor las deducciones en el IRPF por seguros de enfermedad, por los gastos de agua, luz, electricidad, telefonía e Internet de la vivienda habitual si el autónomo trabaja desde casa (deducción del 30%), y por los gastos de manutención. Las deducciones por este último concepto serán de hasta 26,67 euros diarios cuando estos pagos se realicen de forma electrónica en establecimientos de hostelería y restauración, y de hasta 48,08 euros diarios en el caso de que sea en el extranjero.

Para favorecer la conciliación, la nueva ley incluye cambios en las bonificaciones para autónomos durante el descanso de maternidad, paternidad o adopción, o riesgo durante embarazo o lactancia. En estos casos, y bajo ciertas condiciones, el autónomo tendrá una bonificación del 100% en su cuota. Otra medida es la bonificación también del 100% de la cuota durante un año para el cuidado de menores de 12 años o familiares en situación de dependencia.

La nueva norma, que ha contado con el acuerdo de todos los grupos parlamentarios, quiere consolidar uno de los principales motores de la recuperación de la economía española.

En Castilla-La Mancha, los trabajadores afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) son unos 150.000. En lo que llevamos de 2017, se han dado de alta como autónomos en nuestra región más de 10.000 personas. En 2016 la cifra fue de 8.367, mientras que entre los años 2010 a 2013, osciló entre los 2.500 y 3.000. Por su parte, los jóvenes ocupados por cuenta propia en nuestra región son 209.600, 2.600 más que el trimestre pasado, lo que supone una subida del 1,26%.

La estrategia de emprendimiento, especialmente entre los jóvenes, se ha incluido en los últimos años en los programas educativos, como muestran las asignaturas de iniciativa emprendedora en la ESO y en Formación Profesional; y en las políticas de empleo, especialmente en los programas de empleo joven, como la Garantía Juvenil, que intentan incentivar el emprendimiento como oportunidad en un contexto de escasa creación de empleo asalariado. Pero las políticas de empleo joven deben caminar también en la promoción de los diferentes talentos y creatividades, para producir ciertas mejoras frente a la aversión a la incertidumbre que muestra nuestra sociedad. De igual manera, debe fomentarse la “economía naranja” para que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, y, por último, es necesario fomentar la iniciativa emprendedora en el ámbito rural, especialmente entre los más jóvenes, con el fin de luchar contra el "vaciamiento" de nuestros núcleos rurales y pueblos.


Artículo escrito por el politólogo José Alberto Crespo y la periodista Ana Isabel Sánchez