Jueves, 27 de Julio de 2017 Actualizado: 06:40 h.

Análisis e ideas para luchar contra la despoblación rural de Castilla-La Mancha

En los últimos meses, el problema de la despoblación en el medio rural se ha convertido en un tema de interés para los medios de comunicación. Lo hemos visto tras el éxito del libro de Sergio del Molino, la “España vacía”, un ensayo histórico y un relato de viajes en el que analiza el singular éxodo rural, y tras la emisión, el pasado mes de marzo, del programa de televisión Salvados “Tierra de Nadie”, donde se recogían interesantes testimonios de ciudadanos que viven en zonas rurales en peligro de desaparecer por la despoblación que están sufriendo sus pueblos. Uno de los momentos más interesantes de este programa fue la conversación que el periodista Jordi Évole mantuvo con Pedro de Verona,  alcalde de Chumillas, un político que ha conseguido duplicar, en menos de diez años, la población de este municipio de la provincia de Cuenca.

La despoblación como fenómeno demográfico y social supone un reto para algunas comunidades autónomas de nuestro país, entre ellas, Castilla-La Mancha. Según datos del año 2015, el 47% de la población de nuestra región vivía en municipios de menos de diez mil habitantes, aunque este porcentaje sigue decreciendo especialmente en zonas como la Serranía Celtibérica, conocida como la “Laponia del Sur”, con una densidad de población inferior a la del círculo polar ártico, con menos de 8 personas por kilómetro cuadrado. Esta zona, entre Cuenca y Guadalajara, comparte con la verdadera Laponia, la de los países Escandinavos, la mayor despoblación de la Unión Europea.

Por ello, cualquier estudio sobre el mundo rural en nuestra región obliga a analizar la pérdida de habitantes en la última década del siglo XX, el envejecimiento y la masculinización de la población y el escaso número de nacimientos. Los recursos económicos, las oportunidades laborales y el desarrollo de los servicios sociales y culturales se muestran como algunos de los elementos esenciales para entender este fenómeno. Y, con el fin de mitigarlo, en los últimos años se han constituido grupos de acción local, con el fin de propiciar estrategias de desarrollo rural que fortalezcan a los municipios y el medio rural. Decenas de alcaldes luchan hoy contra el olvido y la desaparición de sus pueblos en las provincias más afectadas.

De igual forma, hay que destacar las iniciativas contra la despoblación a través de la Inversión Territorial Integrada (ITI), de carácter comunitario, que pretenden favorecer las llamadas zonas prioritarias: la Sierra del Segura y Alcaraz, en Albacete; Campos de Montiel y Almadén, en Ciudad Real; la Sierra Norte y Molina de Aragón, en Guadalajara; la Serranía de Cuenca; y la Comarca de Talavera de la Reina, en Toledo, todos ellos territorios con una escasa densidad de población y con especiales necesidades económicas y sociales.

Las nueve líneas estratégicas de la ITI en Castilla-La Mancha promoverán una mejora de las infraestructuras, con especial hincapié en las telecomunicaciones para producir una digitalización de la economía en estas zonas, así como realizarán inversiones productivas que sean compatibles con el entorno, ya que estamos hablando de zonas con un importante valor ambiental. Otras de las medidas que se llevarán a cabo, es el desarrollo del turismo así como la artesanía, los programas de autoempleo o los programas que promueven el regadío en la Comunidad Autónoma.

En este contexto, el próximo día 8 de julio, el Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha (CCPSCLM) organiza una jornada de estudio y debate, en la localidad de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), para analizar el problema de la despoblación y el desarrollo rural y abrir un nuevo espacio en la búsqueda de soluciones ante este gran reto de nuestro mundo rural.


Artículo escrito por José Alberto Crespo, secretario del Colegio de Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha y Ana Isabel Rebollo, periodista.


Cartel Jornada 8J sobre despoblación, economía y desarrollo rural