Sábado, 10 de Diciembre de 2016 Actualizado: 03:06 h.

El pasado sábado, mientras miles de personas estábamos en las calles de Madrid manifestándonos pacíficamente y gritando alto y claro 'NO' a un Gobierno del PP, en el hemiciclo la mayor parte del Grupo Parlamentario Socialista se abstenía para facilitar la llegada del Ejecutivo más corrupto de nuestra historia reciente. Entre los que permitieron este sinsentido estaba el diputado del PSOE por Guadalajara, Pablo Bellido.

A Bellido le votaron 30.199 personas en Guadalajara. Desconozco si a la hora de emitir el voto, Pablo Bellido pensó en que opinarían esos votantes que confiaron en él para llevarle al Congreso.

Está claro que no pensó en ell@s, pues pudiendo elegir entre la dignidad y compromiso con sus votantes frente a los intereses de su partido, optó desgraciadamente por lo segundo. Podía haber optado por lo primero ya que otros quince compañer@s suyos si lo hicieron.

Nunca me olvidaré de la campaña electoral acontecida en Guadalajara en las pasadas elecciones del 26-J. El PSOE de Guadalajara, con Pablo Bellido a la cabeza, centró su estrategia en atacar a Podemos por tierra, mar y aire, como si fuéramos sus máximos enemigos en lugar del Partido Popular. La campaña la centraron en desacreditar al candidato de Podemos Ariel Jerez, insistiendo en su origen foráneo y nada vinculado a la provincia. Por contra, Pablo Bellido reivindicaba su conocimiento de la provincia, su amor a ella, la defensa de los intereses de Guadalajara por encima de los de su partido… Se erigía en el máximo oponente a los trasvases, al fracking, etc...

Pues bien, a las primeras de cambio resulta que con su voto facilita la llegada de un Gobierno que ha dejado el Tajo sin vida, nuestros embalses secos, que quiere traer el fracking a nuestra provincia y, que para más inri, nos puede traer de ministra a Cospedal. Esto es lo que ha votado Bellido, el que quería tanto a su provincia, el que decía que Ariel no iba a luchar por los intereses de Guadalajara porque no era de aquí. Desde luego Ariel con su voto no hubiera traído jamás  a esa derecha que ha sido tan dañina para la Alcarria.

Pablo Bellido, al abstenerse, no pensó en nuestros escuálidos embalses, en el fracking, en la despoblación y abandono de nuestra provincia, por no hablar de la corrupción, de la ley mordaza, de la reforma laboral, de la pobreza energética, de la LOMCE….Posiblemente pensó en que la tarta del PSOE cada vez es más pequeña, en que quienes se mueven ‑como los 15 que votaron ‘NO’‑ no salen en la foto y que fuera de la política hace mucho frío y hay una herramienta que se llama Infojobs que habría que aprender a utilizar porque, a diferencia de millones de personas, algunos aún no han tenido que entrar en ella y apuran lo posible por no hacerlo.

En definitiva, no pensó en esos más de 30.000 votantes socialistas de nuestra provincia que le dieron su confianza para que hubiera un verdadero cambio en nuestro país, cambio que hubiera sido posible, como ha ocurrido en Portugal. Votantes que estarán totalmente arrepentidos de su voto, pero que no van a estar solos.

Podemos luchará en el Congreso y en las calles contra los trasvases, contra el fracking, contra la despoblación que está asolando nuestra provincia, contra la precariedad laboral que proporciona salarios de 700 € en el corredor del Henares. No estará Ariel en el Congreso, como Bellido, pero si habrá 71 diputados y diputadas que trabajarán como el principal grupo de la oposición por la dignidad de esos votantes alcarreños traicionados.