Sábado, 16 de Diciembre de 2017 Actualizado: 19:56 h.

Soy joven, de Azuqueca y apoyo a Emiliano

Todos aquellos que me conocen saben que no suelo pronunciarme públicamente sobre cuestiones políticas internas del PSOE, pero declaraciones y comentarios que leo y escucho me obligan a hacerlo.  

Me da pena que haya gente que permita que José Luis Blanco distorsione la realidad con mentiras, y por eso creo que va siendo hora de que se vea algo de realidad sobre este tema. Soy plenamente consciente de la cantidad de comentarios negativos que voy a recibir por expresar mi opinión. 

Tengo 22 años, milito en Juventudes Socialistas de Azuqueca desde que tenía 18. Soy vecina de Azuqueca desde que tenía poco más de dos añitos, pero para José Luis Blanco ni soy militante, ni soy joven ni soy de Azuqueca. 

Blanco dice ahora que su proyecto es "nuevo", "renovador" y "joven". Lo dice una persona que lleva desde 1991 en un sillón del Ayuntamiento de Azuqueca. Una persona que lleva viviendo de un cargo público tanto tiempo, para mí no es renovación, sino todo lo contrario, es un poco más de lo mismo (la "casta", el "aparato", como ahora lo llaméis). 

También habría que tener en cuenta que para que un proyecto sea, como dice él, "joven", habría que escucharnos. Desde que es alcalde -dos años y medio, nada menos- no nos ha convocado a los jóvenes ni una sola vez a preguntarnos o a hacernos partícipes de las medidas que nos afectan directamente. Supongo que será porque la opinión de jóvenes críticos como yo no le interesa. 

Cuando dice que no ha podido llenar un acto para jóvenes es porque no hay jóvenes en el PSOE. ¡Qué forma de mentir tan descarada y tan gratuita! Como poco, le pido que tenga un poco de respeto hacia todos los jóvenes que formamos parte no solo del PSOE, sino de Juventudes Socialistas. Y lo más gracioso de todo fue ver cómo intentó llenarlo trayendo autobuses de otras provincias, pero aun así ha fracasado.  

Tal vez José Luis Blanco no se ha dado cuenta de que el hecho de que los jóvenes no vayamos a sus actos no significa que no existamos, sino que sabemos que lo que está haciendo está mal, y no vamos a apoyarle a él o a su proyecto. 

Y ahora se preguntarán, ¿y esto por qué pasa? Bueno, digamos que a Blanco los jóvenes como yo no le interesamos, porque no nos gusta dar palmaditas en la espalda y la razón a quien no la tiene. No soporta las críticas y solo quiere a gente que asienta y sonría a todo lo que diga y haga, aunque esté mal. Yo, como joven socialista, no creo que esto sea el mejor modo de renovar, ni aquí ni en cualquier otro lugar. 

Lo que Blanco no dice es que no fuimos no solo porque discrepemos, sino porque ni se dignó a invitarnos; cosa que quizá debería haberse planteado, porque parece que se le olvida que todos los jóvenes que militamos, y no nos tiene en cuenta, también votamos el día 30. Pero en parte no me sorprende, lleva dejándonos de lado desde que era secretario local de Azuqueca, y lo sigue haciendo ahora como alcalde. 

Lo que parece que pretende hacer es que nadie sepa que la mayoría de los jóvenes militantes de la provincia y de la región no le vamos a apoyar; que su desprecio hacia nosotros no arregla nada, más bien nos cabrea más.  

Por eso, muchos jóvenes como yo apoyamos y votaremos a Emiliano García-Page, que no solo ha conseguido como presidente devolvernos todo aquello que nos arrebató Cospedal, sino que trabaja para que los jóvenes tengamos políticas destinadas a nosotros. Muchas de las cuales, por cierto, Blanco se las apropia y vende como suyas, cuando en realidad las gracias se las deberíamos dar a Emiliano. 

Otra cosa que más que mosquearme, me enfurece, es cómo puede decir que va a trabajar por los jóvenes si ni él mismo cumple en el Ayuntamiento con nosotros. En la pasada legislatura, había un 50 por ciento de concejales que tenían menos de 40 años. ¿Saben cuántos son ahora? Dos concejales de diez, un 20 por ciento; vergonzoso cuanto menos. 

Al igual que tener una concejala de Juventud a la que no se le haya permitido hablar en público hasta este acto del sábado (dicho por ella misma). ¿Acaso Blanco no le permite hablar ni en los plenos? ¿Ni en actos de Juventud, que es lo que tendría que hacer? No, lo importante es sacarse una foto. A él los jóvenes le importamos más bien poco. 

Y ahora yo, como joven, os pregunto, ¿de verdad pretenden que vote a una persona que no le importa mi voz ni mi opinión?  

Con esto solo pretendo que otros jóvenes se planteen esta misma pregunta, porque no nos jugamos unas primarias, ni mucho menos. Nos jugamos el futuro de toda la gente de Castilla-La Mancha. 


Cristina Pérez García 
Militante de Juventudes Socialistas de Azuqueca de Henares