Viernes, 22 de Septiembre de 2017 Actualizado: 15:31 h.

Para muchos, gracias a unos pocos, es Navidad todo el año

Se acercan días entrañables, familiares, tiernos y extraños porque la Navidad es algo tan globalizado que ha perdido básicamente sus orígenes y, a día de hoy, es simplemente una fiesta que se resume en luces de colores, opíparas comidas, despilfarro por aquí y por allá y un viva la sociedad de consumo. Gastar, comer, beber, gastar y gastar.

Es curioso, pero, independientemente de las creencias cristianas o no, a casi todo el mundo le gusta por igual este tiempo vacacional y lúdico-festivo que es la Navidad. Pero no para todos es igual.

Actualmente y gracias a la incompetencia de nuestro gobierno, tanto local como regional y nacional, demasiadas familias se encuentran en riesgo de exclusión social, de pobreza energética y de un simple no tener nada que llevarse a la boca. Y no solo ahora sino todos los días del año.

Resulta insultante ver los spots publicitarios en televisión donde se venden imágenes de familias irreales, como el de Mediaset. Insultante porque presentan unas imágenes idílicas pero falsas, o que simplemente representan a una escasa minoría. El publicista ha cumplido el encargo e imagino que el que lo encargó jamás se han planteado la existencia de gente que malvive, que no puede soñar siquiera con un solo plato de lo que salen en dichos spots. Su ceguera es tan grande que no le permite ver la situación real de este país, o sencillamente no le da la gana verla pues es más cómodo mirar a otro lado. Además, queda feo enseñar imágenes feas. Esas imágenes no venden.

Menos mal que no todo el mundo es igual. Menos mal que queda gente decente pero decente de verdad porque se preocupa por sus semejantes, aunque no los conozcan de nada, aunque no tengan nada en común con ellos.

Menos mal que hay organizaciones formadas por gente decente y con un gran sentido del civismo, de la solidaridad, del altruismo y del amor por los demás. Gente que no es feliz mirando sólo a su ombligo sino feliz por poder ayudar a quienes lo necesitan y, gracias a ellos, los más desfavorecidos podrán tener algo que llevarse a la boca, no en estas fiestas sino cualquier día del año. Eso sí que es Navidad, poder comer a diario.

Con todo ello, mi más sincero agradecimiento a Cáritas Interparroquial, a I.S. Hijas de la Natividad de María y la F.E. Hogar de Nazaret, Salesianas, Cáritas del Santo Cristo, Cofradías, Obra Social de la parroquia del Santo Cristo, Mancha Acoge, Servicios Sociales, Cruz Roja, etc.  Y a todas aquellas personas que, conformando estos grupos y asociaciones de manera desinteresada, se preocupan por los demás haciendo cada día, desde lo pequeño, algo muy grande en Valdepeñas.