Martes, 22 de Agosto de 2017 Actualizado: 16:42 h.

Lo uno frente a lo diverso

Si de una razón nos componemos las españolas es, sin duda, la de encontrarnos en espacios diversos, siendo nativas de ideas dispares, defendiendo, seguramente, mismos anhelos. Pese a ello, se ha construido mediáticamente una bóveda de irrealidad que busca separar, fragmentar y crear una lucha de homogeneidades, frente a ese desdichado deseo de heterogeneidad.

Una nueva esperanza

La asamblea de Vistalegre que Podemos celebró hace dos años puso sobre la mesa algo más que un debate interno de una formación política, resaltó una necesidad soberana de todo pueblo, la reflexión democrática de qué queremos ser, la capacidad de construir una herramienta como motor de transformación de la realidad de nuestro país.

El plan B de Mariscal

Hace un año y medio, allá por el mes de mayo de 2015, celebramos en nuestra ciudad elecciones municipales, las primeras tras la ruptura del bipartidismo.

Carta al PSOE conquense

El pasado verano, allá por el mes de mayo, se utilizó una vez más la tijera en nuestra ciudad. La señora ‘manostijeras’ Dolores de Cospedal le entregaba tal preciado objeto para el PP al alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal, no sin antes, pasar el certificado de calidad y aceptación desde las filas ciudadanas, el aval del gobierno popular en el Ayuntamiento de Cuenca.

La ciudad amable

Si un calificativo tenemos que poner a la planificación de la ciudad contemporánea es seguramente, caótica. Una ciudad que se construye descomponiéndose, segregando y abstrayendo una planificación que pierde toda lógica con el paisaje, con el entorno y, en definitiva, con la forma de vivir el espacio común.

La deshumanización de nuestro patrimonio

El siete de diciembre de 1996, Cuenca, con su Casco Antiguo y sus hoces, era declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Veinte años después, la ciudad celebra el prestigioso nombramiento, junto al cincuenta aniversario de la creación del museo de arte abstracto en las conocidas Casas Colgadas.