Jueves, 27 de Julio de 2017 Actualizado: 06:38 h.

Podemos debe ser coherente, mientras Page refuerza al PP

Castilla-La Mancha sigue con los presupuestos de 2016 prorrogados. Desde que no se aprobaran los de 2017, a principios de abril, asistimos a un triste espectáculo por parte del PSOE y del actual gobierno de la Junta, que no paran de acusar de todos los males a Podemos.

Durante este tiempo hemos observado la dificultad de Emiliano García-Page para gestionar este asunto que, además, se ha enrevesado al vincular su futuro como presidente de Castilla-La Mancha con la victoria de Susana Díaz en las primarias socialistas. No está claro si la amenaza de adelanto electoral se debe al bloqueo de los presupuestos o a culpar a Podemos de dicho adelanto. Esta última es la estrategia más verosímil, pues sería una forma de reforzar su devaluada imagen tras el órdago que lanzó a Pedro Sánchez si éste ganaba las primarias del PSOE.

Page no debe anteponer sus propios intereses partidistas y personales a los de Castilla-La Mancha. Es tiempo ya de que comprenda ‑nunca es tarde para rectificar‑ que la política en ningún caso es una profesión, sino un servicio a la ciudadanía, y él no ha tenido otra ocupación en treinta años que  cargos públicos y políticos. Toda una vida, que dice la canción. En lugar de usar la amenaza y el chantaje como herramientas políticas, debería dimitir.

La estrategia del PSOE no engaña a nadie. Para tapar sus flagrantes incumplimientos y sus escándalos medioambientales que han llevado a cargos públicos delante de los jueces por el incendio de Chiloecehes, los socialistas se niegan ahora a negociar con Podemos, poniendo a la formación morada ante la tesitura de tragar con todo o ser los culpables del adelanto electoral. La soberbia y la inoperancia de García-Page están poniendo a Castilla-La Mancha y al PSOE en una situación límite.

Mientras tanto, el Partido Popular, que fue el partido más votado en las elecciones autonómicas de 2015, disfruta del espectáculo y espera acontecimientos tras ofrecerse a los socialistas para aprobar los presupuestos. Los recortes de Cospedal, parecen cosa de un pasado remoto, cuando en realidad muchos de ellos siguen vigentes a pesar de las promesas socialistas. ¿Podría el PSOE contar con el apoyo del PP para aprobar los presupuestos, a cambio de concesiones en políticas regresivas, de recortes y austeridad? Es probable. ¿Pero podría “vender” el PSOE que cuenta con el apoyo del partido que hundió la sanidad y la educación públicas, entre otros logros, en nuestra región? El PP tiene 16 diputados, el PSOE 15 y Podemos 2. ¿Dejará gobernar el PP al PSOE sin el apoyo de Podemos?

Probablemente quien más interés tenga en el adelanto electoral sea el PP. Pero las incoherencias políticas de García-Page y su alocada huida hacia delante refuerzan principalmente a la derecha, cuando lo más sensato sería llegar a un acuerdo de presupuestos con quien facilitó su llegada a la presidencia, Podemos.

En el lado de Podemos nos encontramos una serie de dificultades, principalmente en el procedimiento de toma decisiones, que no refuerzan la estrategia adoptada. En la medida que Podemos no de ejemplo en la forma de hacer política hacia dentro, se debilita hacia fuera. Puede que haya quien crea que la estrategia está por encima de la democracia, pero se equivoca si piensa que Podemos puede tener éxito de esa manera; no debemos caer en que el fin (la estrategia) justifica los medios (la falta de democracia). La estrategia de nuestra organización debe ser elaborada democráticamente por el órgano elegido para ello, el Consejo Ciudadano Autonómico, que fue renovado recientemente en la II Asamblea Ciudadana de Podemos Castilla-La Mancha.

Hace pocos días, el diputado David Llorente explicaba que el actual secretario general, José García Molina, había anunciado la posibilidad de hacer una enmienda a la totalidad de los presupuestos sin contar ni con el grupo parlamentario ni con el Consejo Ciudadano. Hay que resaltar, de una parte, que en el seno de Podemos las decisiones deben adoptarse a partir de opiniones diferentes, y de otra, que el hecho de ganar procesos internos no habilita a quien las gana para poder hacer lo que le venga en gana, ya que tenemos unos documentos y unos órganos que tienen una función bien definida, y hay que respetarlos, desde el secretario general a cualquier militante y/o simpatizante.

El hecho de reclamar que se cumplan con los documentos, que ejercitemos en nuestro partido la democracia que pedimos para la ciudadanía, no significa ningún tipo de deslealtad hacia nuestro secretario general, ni a Podemos. José García Molina probablemente volverá a repetir como candidato de Podemos a la presidencia de Castilla-La Mancha después de ser reelegido en el cargo de secretario general apenas hace dos meses, y por tanto, lo es también mío, como militante de Podemos.

García Molina demostraría coherencia y lealtad al proyecto de Podemos si reuniese al Consejo Ciudadano para debatir y decidir la postura del partido sobre los presupuestos, si lo mejor es hacer una enmienda a la totalidad o partir de la base del acuerdo de tramitación que se negoció ‑que incluía el Plan de Garantías de Podemos‑ y plantear enmiendas parciales . Ser coherente sólo causará beneficio a nuestra región, basta con ponerse manos a la obra. Además, ¿quién dijo que la democracia fuera cosa fácil?


Alfredo Díaz-Cardiel Udaondo

Ex secretario general de Podemos en Toledo