Martes, 22 de Agosto de 2017 Actualizado: 03:31 h.

DIVISIÓN EN LA FORMACIÓN MORADA

El portavoz de Podemos en las Cortes de Castilla‑La Mancha se opone a gobernar con el PSOE

David Llorente critica duramente el acuerdo de Gobierno que anunciaron este jueves el líder regional de su partido y Page. Exige dos preguntas en la consulta a las bases, una referente a las cuentas regionales y otra sobre la entrada en el Ejecutivo.

David Llorente, portavoz de Podemos en las Cortes de Castilla‑La Mancha | EFE
David Llorente, portavoz de Podemos en las Cortes de Castilla‑La Mancha | EFE

TOLEDO.- David Llorente, diputado regional y portavoz de Podemos en las Cortes de Castilla-La Mancha, está totalmente en contra de la entrada de su partido en el Gobierno de Emiliano García-Page. Considera que el acuerdo escenificado ayer en el Palacio de Fuensalida responde a una decisión "personal" del líder regional de la formación morada, José García Molina, al no haber pasado ésta ni por el grupo parlamentario, ni fundamentalmente por el Consejo Ciudadano, "que es el órgano de dirección política" de la formación "elegido por la militancia", subraya. 

En este sentido, Llorente recuerda que miembros de dicho Consejo Ciudadano Regional solicitaron hace varias semanas una reunión para abordar el tema de los presupuestos, y elaborar "colectivamente" una estrategia; una petición a la que el secretario general "se ha negado". 

Así lo ha señalado en declaraciones a periodicoclm.es, en las que Llorente ha subrayado que si "el objetivo" de Molina era entrar en el Ejecutivo de Page, "debería haberlo planteado honestamente" en el proceso de la II Asamblea Ciudadana que Podemos celebró en Castilla-La Mancha recientemente. Sin embargo "dijo lo contrario", haciendo una "feroz campaña contra este PSOE, el de la gestora, el de Susana Díaz, el que representa la continuidad de las políticas de Cospedal y diciendo también que Page no era de fiar". 

Por ello, esta decisión unilateral del secretario regional de Podemos representa, a juicio de Llorente, "un nuevo bandazo" de Molina que le conduce "a lo que pretendía desde el principio, un sillón en el Gobierno de este PSOE". 

PROPUESTA "TRAMPA" 

Al margen de la ambición personal del líder del partido morado en Castilla-La Mancha, para David Llorente el planteamiento realizado desde el Gobierno regional es una propuesta "trampa" con la que salvar las cuentas, pero con la que a su vez se busca "convertir a Podemos en una fuerza subalterna, en una muleta del PSOE". 

La consulta a las bases es obligatoria, recuerda Llorente, quien sin embargo defiende que la misma se plantee con dos preguntas bien diferenciadas, por una parte sobre el apoyo o no a los presupuestos del Ejecutivo de García-Page, y por otra sobre la entrada de Podemos en el Gobierno. 

En su opinión, es imprescindible que se pregunten las dos cosas "por separado", y advierte que "no puede realizarse una consulta que vincule ambas cuestiones"

Y es que para el portavoz de Podemos en las Cortes, "lograr avances en el presupuesto puede ser positivo, pero no tiene por qué implicar entrar en el Gobierno de este PSOE", puesto que hacerlo "nos destruiría como alternativa". "Una cosa son los acuerdos de investidura, de presupuestos o sobre cuestiones puntuales, y otra muy distinta entrar en el Gobierno", insiste el diputado por Guadalajara. 

Apuesta así por seguir manteniéndose en la oposición, realizando "una labor crítica" y fiscalizando al Ejecutivo. 

Si finalmente se produjera esa entrada en el Gobierno regional, Llorente se pregunta qué pasaría con la comisión de Seseña, la cual espera que "no se deje de convocar", y si García Molina, que la preside, sería capaz de "fiscalizar verdaderamente a ese Gobierno del que quiere formar parte". 

CONFÍA EN QUE LAS BASES SE OPONGAN

Por ello confía en que las bases defiendan la posición de Podemos como alternativa política y que se opongan a la entrada en el  Gobierno. 

"En su momento movimos ficha y dimos el paso para hacer política con la intención de impulsar Podemos como una alternativa de cambio a favor de la mayoría social, no como una herramienta para que algunos consigan sillones en un gobierno de este PSOE". 

Recuerda Llorente que esto ya sucedió en Euskadi y en Andalucía con Izquierda Unida, experiencias "fallidas", que en el caso andaluz llevó a que tras la entrada en el Gobierno en minoría junto al PSOE, se pasara del 12 por ciento a poco más del 6 por ciento de votos. "Fue un fracaso, porque la gente te deja de percibir como alternativa", ha sentenciado. 

De este modo insta a "no caer en los errores conocidos" y defender que logremos avances en materia presupuestaria pero manteniéndose en la oposición. 

Preguntado sobre si ha mantenido algún contacto con García Molina desde que se produjo ayer el anuncio o si se ha convocado algún tipo de reunión al respecto, Llorente explica que hoy no había convocatorias en las Cortes y por tanto no lo ha habido. "Al Consejo Ciudadano Autonómico se ha negado a convocar la reunión y con el grupo parlamentario tampoco se ha abordado", insiste. 

Por otra parte, y sobre a dónde puede conducir esta situación en caso de que se produzca esa entrada en el Ejecutivo respecto a su papel en el grupo parlamentario y en el partido, David Llorente recuerda que su posición ha sido "clara" desde el principio, "no entrar en el Gobierno de Page ni en el Gobierno de este PSOE".  

"Espero que no se produzca ese hecho, confío en las bases", ha sentenciado. 

URBÁN RESPALDA A LLORENTE

Anticapitalistas, la corriente interna de Podemos de la que forma parte el diputado Llorente, también ha mostrado su oposición a un pacto de Gobierno con Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha, pues consideran que puede "confundir la independencia" de su proyecto, y convertir a la formación morada en "muleta y cómplice" de las políticas del PSOE.

En la misma línea que Llorente, el eurodiputado y miembro de la ejecutiva nacional de Podemos, Miguel Urbán, ha criticado que se vincule el apoyo a los presupuestos regionales a la entrada en el Ejecutivo. "No estamos aquí para posibilitar un intercambio de sillas, sino para conseguir un cambio radical de políticas", ha señalado.

"Entrar en el Ejecutivo plantearía un giro de 180 grados a los acuerdos de la segunda Asamblea Ciudadana Estatal y estos giros bruscos pueden tildarse de oportunistas ", ha subrayado Urbán.

Asimismo, el dirigente estatal del partido morado ha rechazado gobernar con "un PSOE que no ha hecho ningún gesto por cambiar de políticas, defensor de la reforma laboral y del artículo 135", lo que en su opinión es "subalternizarse y pasar a ser cómplice de sus políticas sin capacidad de negociación y presión".