Sábado, 21 de Octubre de 2017 Actualizado: 01:23 h.

DESPUÉS DEL REFERÉNDUM

El obispo de Albacete insta a rezar a la Virgen de los Llanos para solucionar el conflicto catalán

La Diócesis albaceteña convoca para esta noche una concentración de oración "por la unidad y la concordia entre los españoles", especialmente "en Cataluña". Para el acto sacarán expresamente de la Catedral a la Virgen de los Llanos, que es la patrona de la ciudad.

Convocatoria de la Oración por la unidad de España | Foto: Diócesis de Albacete
Convocatoria de la Oración por la unidad de España | Foto: Diócesis de Albacete

ALBACETE.- Cuando la política y el diálogo fallan, la mejor solución es encomendarse a los santos. Esto es lo que han debido pensar en el Obispado de Albacete, al organizar para este jueves una concentración de oración por la unidad de España que estará presidida por la Virgen de los Llanos.  

A las diez de la noche están invitados los albaceteños a participar en esta concentración en el exterior de la Catedral, concretamente en la plaza de la Virgen de los Llanos, "por la unidad y concordia entre los españoles, especialmente en Cataluña", tal y como reza el cartel anunciador de la propuesta planteada por la dirección diocesana del Apostolado. Un cartel que tiene como fondo dos banderas, la de España y la de Cataluña, entrelazadas. 

Una unión en oración que presidirá la imagen de la patrona de la ciudad, que saldrá de la Catedral expresamente para la ocasión. Para ello se cuenta con la colaboración de la Real Asociación de Nuestra Señora de los Llanos, que se encarga del mantenimiento de la imagen. 

Durante el acto, está previsto que el obispo de Albacete, Ciriaco Benavente, dirija una alocución a los asistentes, y también contará con la participación del coro de la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias y San Felipe Neri, así como del sexteto Kalé Barroca. 

Aseguran desde la organización que esta convocatoria huye de mensajes políticos, y que se trata de un acto "exclusivamente religioso".  

Sin embargo, la Iglesia católica no se ha mantenido al margen de la situación en Cataluña, puesto que, como cabe recordar, la semana pasada la Conferencia Episcopal Española realizaba una declaración institucional al respecto, invitando al diálogo "como vía para superar la difícil situación que se vive en Cataluña, con gran preocupación en el resto de España". 

Una declaración que realizaban el 27 de septiembre, días antes de los incidentes que se han sucedido desde la celebración del referéndum el 1 de octubre, en la que subrayaban la necesidad de que "tanto las autoridades de las administraciones públicas como los partidos políticos y otras organizaciones, así como los ciudadanos" evitasen "decisiones y actuaciones irreversibles y de graves consecuencias, que los sitúe al margen de la práctica democrática amparada por las legítimas leyes que garantizan nuestra convivencia pacífica y origine fracturas familiares, sociales y eclesiales". 

Para por último considerar "necesaria" la recuperación de "la conciencia ciudadana y la confianza en las instituciones", todo ello "en el respeto de los cauces y principios que el pueblo ha sancionado en la Constitución". 

Aunque esta convocatoria de oración promovida por la Diócesis albaceteña se pretende desligar de toda connotación de carácter político, bien es cierto que en los últimos años han sido frecuentes las conexiones ‑dialécticas‑ que se han establecido por algunos políticos con las creencias religiosas. 

Cabe recordar, por ejemplo, la intervención de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Fátima Báñez, quien en junio de 2012 agradecía a la Virgen del Rocío "su ayuda para salir de la crisis"; o las condecoraciones impuestas a la Virgen ‑en varias de sus advocaciones‑ por el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz; o cuando la expresidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, asumía su nueva responsabilidad al frente del Ministerio de Defensa "con la ayuda de Dios". 

Creencias personales que se trasladan al ámbito de su actividad política con mucha más frecuencia en el ámbito municipal, unos por convicción y otros amparándose en la tradición, pero dejando patente que esa relación entre lo político y lo religioso sigue aún arraigada.